sábado, 26 de diciembre de 2015

DEUTERONOMIO: Los crímenes en nombre de Dios siguen presentes

NT (texto bíblico): Mande embajadores a Seón, rey de Esebon,… pero no quiso dejarnos pasar… Tomamos todas sus ciudades sin dejar con vida uno solo (DEU. 2.26-37).

CM (comentarios): Continúan los relatos ya expuestos en Números y recordados aquí, en Deuteronomio, que sirven para enfatizar el espíritu de conquista. Yavé tuvo la delicadeza de pedir permiso al rey de Esebon para atravesar su territorio, supongo que a sabiendas de que le negaría el paso, Yavé no podía dejar de conocer la respuesta, no seria Dios; en todo caso, dado su poder infinito, podría haber convencido con sus artes mágicas al citado rey, sin embargo, prefirió la negativa y de esta forma poder asolar el territorio de Esebon; tomando solo los ganados y los despojos de las ciudades, puesto que no quedaron con vida hombres, ni mujeres, ni niños (DEU. 2.34-35). Una vez queda expuesta de manera evidente la crueldad y el perfil genocida del creador.

NT: Subimos por el camino de Basán,… trátalo como trataste a Seón… (DEU. 3.1-11).

CM: Este pasaje, también relatado en el libro anterior, es una repetición de lo acontecido en Esebon, pero en mayor escala, sesenta ciudades fuertemente defendidas, con altas murallas, puertas y cerrojos, fueron destruidas y su población aniquilada, apropiándose de los ganados y de cuanta riqueza fuera posible conseguir fruto del botín de la guerra. Un nuevo exterminio sin que la piedad del todo bondadoso dios fuera presa del mismo. Parece que los escritores bíblicos estuviesen más bien relatando las andanzas de Satán, y no las de su dios.

NT: Tomamos posesión de la tierra… Entonces di órdenes a Josué: así hará Yavé también a todos los reinos contra los cuales vas a marchar. No lo temas, que Yavé, vuestro Dios, combate por vosotros (DEU. 3.12-22).

CM: Yavé hace el reparto de las tierras conquistadas entre las diferentes familias o tribus, entre los señores de la guerra. Y, a continuación, le dice a Josué, el jefe máximo del ejército y sucesor de Moisés que tome nota, es decir, que lo acontecido debe ser la tónica general de las conquistas venideras, la aniquilación del enemigo para evitar toda posibilidad de resistencia tras la derrota. En todo caso, no debe temer, puesto que la mano invisible de Yavé esta presente en el combate para orientarlo hacia la victoria segura. ¡Que extraordinaria enseñanza por parte de un dios que se dice el único y verdadero! Pero, eso sí, el dios de solo una parte de los seres inteligentes, creados por él mismo, como el padre que enfrenta a una parte de su prole contra la otra por razones absolutamente descabelladas. No es de extrañar que a lo largo de la historia del hombre se haya cometido tantos atropellos en nombre de un dios exterminador, un dios guerrero, siempre despiadado y ajeno al sufrimiento de las victimas, dios de una parte. Y cuantas guerras de religión entre creyentes del mismo dios, otorgándose cada uno el privilegio de tenerlo de su parte; ¡cuanta barbaridad, cuanta barbarie! ¡cuanta irracionalidad!
Han pasado más de dos mil años del nacimiento del hijo del único dios verdadero, fruto de la intervención divina sobre un cuerpo humano de mujer y casi quinientos años del nacimiento de un iluminado, que sin declararse hijo de dios, creó otra religión para el mismo dios único y verdadero, pero al que dieron el nombre de Alá. Desde entonces no han dejado de enfrentarse, hasta nuestros días, solo que ahora mediante guerra de guerrillas y guerra urbana. 


sábado, 12 de diciembre de 2015

La Santísima Virgen de los Dolores desposeída de sus títulos

No hace mucho tiempo, en un pueblo de España, cuyo nombre no acierto a recordar, se dieron circunstancias atmosféricas adversas, como en el resto de pueblos de la comarca, no llegaban las lluvias y la pertinaz sequía comenzaba a hacer mella en sus habitantes, los campos se secaban, el agua para el consumo comenzaba a escasear, se clamaba al cielo y a las autoridades civiles, éstas se mostraban incapaces de alterar el rumbo de los caprichos de la naturaleza y las rogativas al mundo celestial se intensificaban cada día, pero no daban resultado positivo, ni una gota de agua.

Los vecinos se sentían defraudados ante la incompetencia del equipo municipal, de los consejeros de agricultura, de economía y de salud del gobierno autonómico, porque las cosechas del año se estaban perdiendo, la economía se hundía, los animales se morían por falta de agua y la salud de los vecinos comenzaba de resentirse. Tampoco las autoridades estatales, sus ministros, eran capaces de resolver la cuestión, si acaso paliar los efectos de la penuria con medidas preventivas ante los cada vez mayores casos de enfermedad y la hambruna, que comenzaba a asolar incluso a las comarcas limítrofes. Ni siquiera las plegarias hacían posible el milagro. Todos comprendieron que la resolución de aquella desgracia no estaba en mano de los políticos de turno ni tampoco en las autoridades celestiales a las cuales se dirigían, aunque quizás de manera equivocada.

Decidieron, por fin, acudir a quien tenían mas cercano, cercana en este caso, la Santísima Virgen de los Dolores, patrona del pueblo, milagrera, reconocida por sus meritos y servicios al pueblo en tiempos pasados y recientes, condecorada por la Guardia Civil, venerada por todos, sacada en procesión en el mes de Septiembre de cada año, con su leyenda, aparecida en un monte cercana al pueblo, unos niños la vieron por primera vez, no se sabe mucho más, tampoco en que época ocurrió, desde luego en tiempos lejanos, pero lo cierto es que es la patrona del pueblo, cuyo nombre no acierto a recordar.

El pueblo, reunido en Asamblea plenaria junto al Alcalde, el párroco y el resto de autoridades locales, las de representación democrática y las otras, las hermandades de cofrades, las monjitas y todas aquellas que vienen a representar la realidad social del pueblo decidieron que era preciso sacar a la Santísima Virgen de los Dolores en procesión solemne, traerla del monte al pueblo, llevarla a la Iglesia Parroquial y ofrecer en su honor una misa a la que quedaría invitado el Señor Obispo, por aquello de darle más solvencia a la petición, no en balde el Obispo es uno de los mas altos representantes de Dios en la Tierra y del que se conoce, además, su inquebrantable fe mariana. El Obispo acepto la invitación, no solo porque pensaba que era su obligación y formaba parte de su responsabilidad sino, porque no decirlo: un baño de multitudes nunca viene mal al ego.

La situación se hacia tan grave que era preciso obrar con prontitud puesto que el servicio de meteorología no anunciaba ningún desplazamiento del anticiclón en la semana próxima. Así pues, de acuerdo con el señor Obispo, se acordó ir a por la Virgen el sábado de mañana, temprano, con objeto de que los vecinos hubieran de madrugar y demostrar a la Santísima Virgen de los Dolores que se sacrificaban por ella. Todo ocurrió tal como tenían planeado, todo el pueblo acudió -bueno, siempre hay personajes que desconfían de estos ritos y permanecen ajenos a los mismos- a las afueras para recibir a la patrona, los mozos que habían de traerla ya estuvieron de madrugada en la ermita junto a un grupo numeroso de voluntarios y voluntarias, también el párroco y las camareras de la Virgen, que es algo así como sus asistentas.

Todos cumplieron con la misión encomendada, se hicieron rogativas colectivas y privadas, se elogio a la Santísima Virgen de los Dolores en público y en privado, el Obispo estuvo magistral. El día termino y todos se fueron a sus casas satisfechos de la decisión tomada, esperanzados, en unos días el anticiclón cambiaria, se desplazaría en alguna dirección de las coordenadas geográficas, se iría con viento fresco y una borrasca traería las necesarias lluvias, se salvaría parte de las cosechas, se recuperaría la tranquilidad y, con un poco de suerte, volvería la prosperidad al pueblo, cuyo nombre no acierto a recordar, y a los pueblos colindantes que se beneficiarían igualmente de tan sabia decisión. En todo caso solo había que tener un poco de paciencia y esperar a que el milagro se produjera.

Pasaban los días y la situación no mejoraba, todos miraban al cielo, aparecían algunas nubes, de paso, venían otras, pero ninguna borrasca, ni grande ni pequeña. Los campos estaban cada vez más secos, la mortandad animal se agravaba cada día, muchas familias se veían obligadas a vivir de la caridad cristiana de sus convecinos y de la escasa ayuda pública que llegaba. El empeoramiento de la situación comenzaba a hacer mella en la población, la desesperanza se hacia un hueco en sus corazones, muchos comenzaban a perder la confianza en la Santísima Virgen de los Dolores, conforme pasaban los días mas personas se sumaban a los descontentos, algunos se atrevieron a clamar contra la Virgen, le achacaban desidia, algunos iban mas lejos y la acusaban de incapaz. 

Pasados unos diez días la división entre los defensores y detractores de la Santísima Virgen de los Dolores se había inclinado del lado de éstos últimos, quienes finalmente lograron convocar una asamblea para el sábado siguiente, en la plaza principal, para debatir las razones que habían llevado a la citada virgen a hacer caso omiso de sus plegarias. Las autoridades civiles lo consintieron a pesar de la negativa del párroco, que a decir verdad también comenzaba a dudar de los poderes de la Santísima Virgen, de ésta y de las otras, pues él sabia muy bien que aunque todos los pueblos tienen su virgen propia en realidad de trata de la misma y si una es milagrera su merito no es de ella sino de la única santa y virgen María, madre única de Jesús.

Llegado el día decisivo los convocantes propusieron desposeer a la Santísima Virgen de los Dolores, patrona del pueblo cuyo nombre no acierto a recordar, de los títulos que se les habían otorgado en los diferentes momentos históricos, las medallas concedidas al merito civil y la de Alcaldesa Perpetua entre otros. La multitud era ya partidaria en su inmensa mayoría de demeritar a la virgen y así fue aprobado, aunque manteniendo el de Patrona, por aquello de no quedarse sin festividad local.

Las lluvias llegaron días más tarde, pero los meteorólogos dieron una explicación científica que nada tenia que ver con las rogativas ni con actuaciones marianas.       


                                                                                  Diciembre de 2015

sábado, 28 de noviembre de 2015

DEUTERONOMIO: Recordando la perversidad de Dios

NT (texto bíblico): Estas son las palabras que dirigió Moisés a todo Israel, al otro lado del Jordán. El año cuarenta, el undécimo mes, el día primero. Después de haber derrotado a Seón, rey de los amorreos. Yavé, nuestro Dios, nos hablo en Horub, diciendo: Ya habéis morado bastante tiempo en éste monte; id a las montañas de los amorreos y de todos sus otros habitantes; al Arabá, a la Montaña, a la Sefalá, al Negueb, a las costas del mar, a la tierra de los cananeos y al Líbano, hasta el río Eufrates. Yo os entrego esta tierra; id y tomad posesión de la tierra que prometí a Abraham, Isaac y Jacob (DEU. 1.1-8).

CM (comentarios): Han transcurrido mas de cuarenta años desde la salida de Egipto, los que no han muerto de viejo lo han sido de enfermedad, en accidente o directamente por la determinación de su dios Yavé. Moisés se ha convertido en el gran jefe militar de un ejército de mas de seiscientas mil personas, estructurado por familias (tribus) y preparado para la conquista de los pueblos que por voluntad propia, sin que los israelitas lo hayan pedido, ha determinado poseer Yavé para su pueblo “elegido”. Es más, ese pueblo ha renegado en múltiples ocasiones, durante la égida, de su dios y se ha lamentado de haber emprendido una travesía tan penosa por el desierto; por esta rebeldía han tenido que asumir el castigo de su dios, autoritario, intolerante, incomprensivo ante la desgracia e interesado, en demasía, en ser adorado por su pueblo.

Una parte de esos territorios ya han sido conquistados, casi siempre con la aniquilación de las poblaciones originarias por oponerse al paso de las tropas invasoras; pero se trata de recordar los orígenes de la promesa que Yavé hizo a los antepasados. Han llegado al río Jordan y aún quedan muchas muertas por ocurrir. 

NT: Entonces os hablé así:… (DEU. 1.9-46).

CM: Todo lo que se narra en estos versículos lo han sido ya en Números. Moisés habla a su pueblo en nombre de Yavé y va recordando algunos de los momentos vividos desde la salida de Egipto, el crecimiento de la población, la necesaria organización social y militar, el nombramiento de nuevos líderes por tribus, las promesas de Yavé, los recelos del pueblo de Israel, sus dudas, sus arrepentimientos forzados. Continua narrando ante los israelitas lo que ha acontecido desde la llegada a las proximidades del Jordan, el nombramiento del lugarteniente de Moisés, Josué, como su sucesor, les recuerda que solo las nuevas generaciones pisaran la tierra prometida. El  texto es claro en cuanto a dejar constancia de la inclemencia de Yavé ante aquellos que osaron rebelarse contra sus decisiones, a los que amenaza con condenar a la humillación de tener que deshacer el camino andado, recorrerlo en sentido inverso, hacia el mar Rojo, es decir, hacia una muerte segura. Todo ello relatado como hechos gloriosos y en ningún caso sucesos lamentables. La gloria del imaginario dios esta por encima del derecho de las personas a seguir viviendo. En él no cabe la tolerancia ni la permisibilidad, ni siquiera la piedad, termino tan usado por las religiones que le veneran.

NT: …Pasamos, pues, flaqueando a nuestros hermanos los hijos de Esaú, que habitan en Seir (Edom)… Levantaos,… comienza la conquista, hazle la guerra. Hoy comienzo a extender el terror y el miedo a ti entre los pueblos que hay bajo el cielo; al oír hablar de ti temblaran y sentirán espanto ante tu presencia. (DEU. 2.1-25).

CM: Relata las decisiones de Yavé en relación con los pueblos que atravesaran o sortearan en su recorrido. Evitar las montañas de Seir, en donde viven los descendientes de Esaú, que arrebataron estos territorios a los joritas, exterminándolos; no hostigar a los moabitas, por ser descendientes de Lot, que arrebataron el territorio a los emitas, y así relata como los israelitas ya eran expertos en conquistar territorios aniquilando a sus habitantes, sin la menor consideración. Y, finalmente, hace un llamamiento a la guerra (¿guerra santa?), a la conquista de territorios ajenos, a sembrar el pánico, el terror a quienes, por mandato divino, ven como asolan sus territorios y asesinan a quienes tratan de defender sus hogares. De nuevo el dios salvaje y cruel de la Biblia, el mismo dios de los judíos, de los cristianos y de los musulmanes, el dios al que habría que someter a juicio por crímenes de lesa humanidad, y con él a todos aquellos que proclamándose  como sus representantes en la Tierra asesinan en su nombre y cuya misión no es otra que mantener a la población, bajo la absurda creencia en un mundo después de la muerte, sometida a los poderosos; pues no es otra la razón de tanta parafernalia alrededor de las religiones de cualquier signo.


viernes, 13 de noviembre de 2015

NUMEROS: Nuevas fronteras y pureza de tribu

NT (texto bíblico): Yavé habla a Moisés para comunicarle como han de distribuirse la tierra cuando lleguen a Canán y nombra a los príncipes de las distintas tribus (Num. 34.1-29).

CM (comentarios): Es sorprendente que el mismo dios establezca, con todo detalle, las fronteras de los  territorios por conquistar, las ciudades que la componen y sus limites en todas las direcciones. Y además nombre a un príncipe por cada tribu que deberá distribuirse las tierras conquistadas. Moisés, una vez más, ejerce de portavoz de las decisiones de Yavé no disponiendo de autoridad para determinar con sus leales el reparto de las tierras. Un dios demasiado cercano a las tareas administrativas como para ser considerado como tal. Sigue sorprendiendo que la imaginación de unos escritores desconocidos haya calado de forma tan profunda en el pensamiento colectivo de tantas generaciones.   

 NT: Manda a los hijos de Israel que de la heredad de su posesión cedan a los levitas ciudades en las que habitar y pastos para sus ganados. Los pastos estarán en torno a las ciudades y serán de mil codos, en las afueras de dos mil codos a oriente, de dos mil codos al mediodía, de dos mil codos al occidente y de dos mil codos al norte, quedando la ciudad en medio. De las ciudades de los levitas seis serán de refugio (del homicida) de un total de cuarenta y ocho (Num. 35.1-8).

CM: De nuevo Yavé dándole instrucciones a Moisés de cómo ha de actuar. Los levitas, la casta sacerdotal y no guerrera, deben recibir en heredad parte de la conquista. Si cuarenta y ocho ciudades son para los levitas hemos de suponer que muchas mas ciudades fueron o serán conquistadas, dando idea del espíritu de conquista del pueblo de Israel, bajo la dirección directa de la divinidad.

Desde los orígenes de la creación, el creador se ha preocupado de las cosas mundanas, dando instrucciones para el culto, determinando las dimensiones exactas del tabernáculo, de la forma de los sacrificios, de la composición de los manjares, de cómo confeccionar esto y aquello, de cómo rehacer el censo de población para los ejércitos, de cómo organizarse y, ahora, de cómo distribuir las ciudades. Los tiempos actuales son otros tiempos, probablemente este dios se ha cansado de administrar las cosas de los humanos, quizás se haya dado por vencido o quizás no encuentre el portavoz adecuado, quizás lleve siglos buscando al nuevo Moisés a través del cual comunicarse con nosotros, los humanos.

NT: Las ciudades de asilo servirán para que el homicida no sea muerto antes de pasar a juicio. El homicida será muerto si mato con instrumento de hierro, piedra o madera (Num. 35.9-34).

CM: Se establece la pena de muerte para quien alevosamente asesina, pero se somete al arbitrio de los jueces cuando la muerte es provocada por azar, debiendo someterse el homicida a vivir en la ciudad de asilo. Estas disposiciones serán normas de derecho que se aplicaran por las generaciones venideras.

Una vez mas es Yavé, el dios de los israelitas, quien dicta las leyes en el ámbito civil, como corresponde a un estado teocrático. Pero no ha vuelto para adaptar su código civil al transcurrir de los tiempos, quizás pensó Yavé que la mentalidad de los pueblos no cambiaria jamás.

NT: Si ellas se casan con uno de otra tribu, su heredad se sustraerá de la de nuestros padres, yendo a aumentar la heredad de la tribu a que ellos pertenezcan y disminuirá la que nos haya tocado en suerte. Moisés les responde, según mandato de Yavé, que la heredad no pasara de una tribu a otra porque toda mujer deberá tomar marido de su misma tribu (Num- 36.1-13).

CM: Con esta legislación en materia de matrimonios termina el libro Numeros, estableciéndose la obligatoriedad de casarse dentro de la misma tribu con objeto de no alterar los repartos de tierras y bienes distribuidos por Yavé en función del tamaño de cada tribu. De esta forma queda consolidado el matrimonio entre parientes, siendo así como lo ha mandado su dios.


                                                                                                           FIN DE NUMEROS

lunes, 2 de noviembre de 2015

A propósito de Regresión


No todo el mundo siente las mismas emociones, ni percibe las mismas sensaciones ante la visión de una película, ocurre así en todo aquello que percibimos, ¡el cerebro es tan particular! Viene a propósito de la última película, Regresión, de Alejandro Amenábar. Con independencia de la calidad de la misma, de su trama argumental, de un guión mejor o peor elaborado, lo cierto es que plantea un asunto que tiene que ver con los recovecos de la mente y con la histeria colectiva. Las creencias en seres inanimados, léanse dioses, espíritus, fantasmas o demonios, cuando aquellas son firmes y están arraigadas en base a una educación encorsetada en los supuestas verdades derivadas de tales creencias, puede llevar a quienes en ellas creen a pensar que los fenómenos naturales, las vicisitudes de la vida e incluso las propias vivencias ocurren por la voluntad de dichos seres, a los que consideran artífices de su propio “destino”.

En los tiempos pasados, cuando los conocimientos sobre los fenómenos naturales eran escasos o nulos no cabía sino atribuirles a los dioses cuanto ocurría en torno a los humanos, siempre bajo la orientación interesada de los brujos, chamanes y sacerdotes, intermediadores entre lo divino y lo humano, lo espiritual y lo material. Catástrofes naturales, desgracias colectivas (epidemias, sequías, inundaciones,…) o personales (enfermedades, muertes prematuras,…) fueron atribuidas a la voluntad de los dioses como castigo ante la perversión humana. Dioses castigadores y benefactores al mismo tiempo, voluntad incuestionable para bien o para mal, resignación, sacrificio, esperanza, valores supremos de las religiones. Cuando no, es el diablo quien esta presente, el eje del mal.  

En los tiempos modernos, a pesar de los conocimientos adquiridos sobre el origen de las cosas, persiste el determinismo religioso, cuya presencia solo es concebible, quizás, por dos razones: la ignorancia o las debilidades de la mente. Las fantasías de la mente interpretadas como hechos ocurridos realmente, cuando estos son atribuidos a esos seres intangibles, irreales, y son creídas, extendidas, ampliadas y manipuladas por quienes creen en ellas o las utilizan para el ejercicio dominante de las mentes de los demás, pueden llegar a generar problemas de histeria colectiva y conducir a situaciones extremas. Por desgracia, aún en los tiempos presentes, hay infinidad de personas que confían en los nuevos adivinos, brujos, chamanes, echadores de cartas, astrólogos y demás profesionales del engaño, o de lideres sectarios, predicadores evangélicos y personajes mesiánicos, vendedores de felicidad, incluidos los “mas dignos representantes de la religiosidad oficial” y que siguen sus recomendaciones, poniendo sus vidas en sus manos y tomando las decisiones emanadas, no de su propia voluntad, sino de la de aquellos a quienes consideran sus lideres espirituales.

Quienes no han desarrollado un pensamiento critico, de ahí la importancia de una educación basada en la libertad de conciencia y no en el adoctrinamiento religioso, son mas fácilmente manipulables por sectas de diversas índoles, incluso demoníacas, que dirigidas por esos hábiles y persuasivos predicadores, auténticos embusteros, mensajeros de la locura, pérfidos visionarios, lideres poseedores de un magnetismo cautivador, pretenden dar a sus seguidores aquello que creen necesitar, hasta convertirlos en seres alienados, que en ocasiones dan todo lo que tienen, por poco que esto sea, para someterse a sus designios en la creencia de que la pertenencia a un grupo espiritual le hace mas seguros y mas felices.

Cuando aquellos que creen en seres inanimados se entregan ciegamente a los nuevos misioneros del destino y confunden la realidad con la fantasía, se convierten en el caldo de cultivo para la explosión de la histeria colectiva. De la misma forma que quienes consumen droga hasta la adicción deben someterse a un tratamiento de desintoxicación, aquellos que han recreado en su cerebro seres imaginarios debieran, igualmente, someterse a un proceso de racionalización de sus procesos mentales para erradicar el mal de su cerebro, sin exorcismos ni regresiones.


domingo, 25 de octubre de 2015

NUMEROS: La crueldad extrema como objetivo de la conquista

NT (texto bíblico): Cumplid la palabra que ha salido de vuestra boca. Se edificaron ciudades en los territorios conquistados (Num. 32.9-42).

CM(comentarios): Rubén y los suyos consiguen convencer y complacer a Moisés con la propuesta de construir ciudades en estos territorios previos al Jordán y la promesa de dejar a sus familias en estas ciudades, seguir armados en el ejercito hasta conquistar los territorios mas allá del río Jordán y volver solo después de la conquista; si tal promesa no ocurriera el castigo de Yavé caerá sobre ellos. Parece que por una vez se impone una cierta cordura en los textos bíblicos y no son castigados aquellos que se han atrevido a hacer una propuesta inicialmente contraria a la voluntad de Yavé, cuya cólera queda incomprensiblemente aplacada, ante la crueldad en exceso que ha mostrado Yavé cada vez que alguno colectivo ha cuestionado sus propósitos.

A partir de este momento los territorios conquistados comienzan a ser entregados, para su administración, a las diferentes tribus de Israel.

NT: He aquí las estaciones de los hijos de Israel. Partieron de Remeses, siguieron hasta Sucot, Etam, Piajirot, Mara, Elim, Sin, Dafca, Alus, Rafidim, Sinaí, Quibrot, Jaserot, Retma, Remón Pares, Lebna, Resa, Quelata, Sefer, Jarada, Maquelot, Tajat, Taraj, Mitca, Jasmona, Moserot, Bene Jacán, Aggadgad, Jotbata, Ebrona, Asiongaber, Cades, Salmona, Punón, Obot, Jabarín, Dibon Gad, Elmon, Llanos de Moab (Num. 33.1-49).

CM: Los escritores bíblicos hacen un alto en la narración y relacionan los distintos territorios que han recorrido desde la salida de Egipto, haciendo alusión a los hechos más destacados, como la muerte de los primogénitos en Egipto, el paso por el mar Rojo o la muerte de Aarón. Han sido cuarenta largos años, sin duda una larga travesía llena de amarguras, de incomprensiones respecto de las promesas de Yavé, de amenazas y venganzas divinas y de generaciones perdidas.

NT: En los llanos de Moab hablo Yavé a Moisés diciendo: Cuando hubierais pasado el Jordán arrojad delante de vosotros a todos los habitantes de la tierra y destruid todas sus esculturas y devastad todos sus excelsos. Tomad posesión de la tierra y habitadla y distribuirla entre vuestras familias... Si no arrojáis a todos los habitantes, los que de ellos queden serán como espinas en vuestros ojos y yo mismo os trataré a vosotros como había resuelto hacerlo con ellos (Num. 33.50-56).

CM: Quien no conociera de la crueldad de Yavé se asombraría de estas ordenes de exterminio que da a su ejercito, pero no es el único paraje bíblico en el que este dios muestra su extrema maldad, su ansia de aniquilar todo aquello que se le interponga en su camino, importándole bien poco la vida de las personas, tanto si son enemigos como si fueran de su mismo pueblo. Un dios creador del mundo, de todo lo conocido, hecho a medida de un pueblo que se considera elegido por el mismo a pesar de las humillaciones a que lo somete. Este dios, que condena a quienes incumplan sus mandatos hasta las generaciones venideras, obliga a su ejército al exterminio del enemigo porque en caso contrario se arrepentirán, puesto que se sentirán amenazados y entonces él mismo aplicará a su pueblo aquello que resolvió hacer con sus enemigos.    

Así pues, aniquilación del enemigo, abolición de su religión y expropiación de sus tierras; estas son las enseñanzas del creador para las generaciones futuras. No es otra cosa lo que han hecho los conquistadores a lo largo de las centurias de las distintas civilizaciones que se han dado en la historia de la humanidad. De modo que los llamados libros sagrados, más parecen ser un manual de odio y maldad, que de enseñanzas morales.



sábado, 17 de octubre de 2015

NUMEROS: ¿Primera guerra santa?

NT (texto bíblico): Armad de entre vosotros hombres para la guerra, que marchen contra Madián para ejecutar en ellos la venganza de Yavé: mil hombres por cada una de las tribus de Israel (Num. 31.1-4). Y mandó con ellos al hijo de Eleazar, el sacerdote. Y mataron a todos los varones, a los cinco reyes de Madián, tomaron todas sus mujeres, sus niños, ganados y todas sus posesiones, quemaron todas sus ciudades, aldeas y tiendas y dieron cuentas a Moisés (Num. 31.5-12). Moisés les dijo: ¿por qué habéis dejado la vida a las mujeres? Fueron ellas las que arrastraron a los hijos de Israel a ser infieles a Yavé. Matad a los niños y de las mujeres a cuantas han conocido lecho de varón y purifíquese quien haya matado a algún hombre (Num. 31.13-20). Eleazar, el sacerdote, manda pasar por el fuego, para su purificación, todo lo que es resistente al mismo (oro, plata, bronce, hierro, estaño y plomo) y por agua todo lo demás (Num. 31.21-24).

CM (comentarios): Se trata, quizás, de la primera guerra santa, de la primera guerra de religión, de la primera guerra contra el infiel, dirigida en nombre de dios y para su mayor gloría. Es la prueba más palpable del nulo interés de las religiones por la vida de los seres humanos, pues en el fondo prevalece el espíritu de conquista del territorio bajo la excusa divina y del sometimiento de los denominados infieles, de aquellos que no profesan la misma religión o ninguna y por ello deben ser excluidos, condenados, masacrados, exterminados.      

Doce mil varones conforman este ejercito de conquista dispuesto a desposeer a los habitantes de Madián de su territorio, dando muerte a todos los varones, incluido los niños y a las mujeres no vírgenes, reservando las demás a los israelitas con fines no descritos. El viejo Moisés, que en ocasiones mostró buen corazón, en esta ocasión se muestra vengativo ante el vencido pueblo de Madián recriminando a los héroes del ejército de Israel por no haber culminado la derrota con la muerte de las mujeres y niños. ¿Qué lección puede extraerse de esos pasajes? ¿No basta con la victoria y es preciso el exterminio? ¿Quizás la guerra en nombre de Dios queda justificada? Al menos es lo que a lo largo de la historia muchos conquistadores han pretendido.

Si algún rastro de mala conciencia puede quedar éste se purifica en el fuego o en el agua con los objetos incautados al enemigo y en lo referente al cuerpo basta con un buen lavado en agua purificadora, con el director espiritual. Como en los tiempos modernos.

NT: Manda Yavé hacer recuento del botín y establece la forma de su distribución, de los cuales una parte ira al sacerdote como tributo a Yavé. Resultaron seiscientas setenta y cinco mil ovejas, setenta y dos mil cabezas de ganado bovino y sesenta y un mil asnos, y treinta y dos mil mujeres vírgenes que fueron repartidas entre los combatientes, las familias y la clase sacerdotal (Num. 31.25-47). Hecha la lista de combatientes resulto que ninguno murió en la batalla y los objetos de valor fueron llevados al tabernáculo y a cada combatiente se le dio su parte del botín (Num. 31-48-54).

CM: Es confuso el modo de reparto de los animales en considerable cuantía, y no queda determinado el destino final de las mujeres vírgenes que fueron hechas prisioneras; aunque la alternativa mas plausible es que fueran entregadas en calidad de esclavas. Pero para la Biblia la consideración de la mujer no es muy diferente de la del resto de animales.

Tampoco enumera el numero de personas que murieron en aquella supuesta batalla, aunque si queda puesto de manifiesto que ningún israelita perdió la vida. Yavé estaba con ellos y ese fue su deseo. En cuanto a la clase sacerdotal, cabria preguntarse que harán los sacerdotes con tantos animales como les correspondieron en el reparto (mas de trescientas mil ovejas), demasiadas para los sacrificios.  
   
NT: Eran muy numerosos los rebaños de los hijos de Rubén y de los hijos de Gag, extraordinariamente numerosos; y viendo que la tierra de Jazer y la de Galad sería tierra muy a propósito para apacentar pidieron a Moisés y a Eleazar y al resto de príncipes tomarlas, quedarse en ellas y no ser obligados a pasar el río Jordán. Moisés respondió: ¿Van a ir a la guerra vuestros hermanos y vais a quedaros vosotros aquí? ¿Por qué queréis desanimar a los hijos de Israel para que no pasen a la tierra que les da Yavé? (Num. 32.1-8).

CM: A Rubén y su familia les parece bien quedarse en la tierra conquistada, es rica en pastos y pueden alimentar a sus ovejas, no anhela más conquistas. ¿Qué es pues Israel? ¿un pueblo nómada en busca de un terreno donde asentarse o un pueblo guerrero con ánimo de conquista? Parece ser este el asunto que se debate, un pueblo cansado de errar, de seguir las órdenes caprichosas de su dios, sus castigos, sus puestas a prueba, su crueldad ante los mínimos asomos de indisciplina. Pero Moisés cada vez más en la línea cruel de su amo y señor Yavé se ha convertido en un señor de la guerra. La propuesta de Rubén es una afrenta a los deseos de Yavé y a los designios que éste ha determinado para su pueblo elegido. Es preciso seguir adelante en el afán de conquista, cruzar el Jordán y llegar hasta la tierra prometida de Cannan.


Es difícil imaginar a un pueblo en guerra con todo aquel que encuentra en su camino, un ejercito con sus ancianos, mujeres y niños, con sus enseres domésticos, sus riquezas en oros y piedras preciosas; y acompañado, además, de centenares de miles de animales domésticos (ovejas, cabras, reses, asnos y quizás aves). Naturalmente todo es posible bajo la dirección de Yavé. 

miércoles, 7 de octubre de 2015

NUMEROS: De nuevo la mujer discriminada

NT (texto bíblico): El séptimo mes, el día primero del mes, tendréis asamblea santa y no haréis trabajo servil alguno. Será el día del sonar de las trompetas. Tendrán también asamblea santa los días diez de ese mismo mes. En ambos casos se ofrecerá un novillo, un carnero y siete corderos, además de un macho cabrio para expiar el pecado. Y el día quince se ofrecerá trece novillos, dos carneros y catorce corderos primales además de un macho cabrio y los siguientes días hasta el séptimo un novillo menos cada día, dos carneros, catorce corderos y un macho cabrio. Y el octavo día de esta secuencia un toro, un carnero, siete corderos y un macho cabrio (Num. 29.1-39).

CM (comentarios): Durante éstos días festivos se sacrifican mas de doscientos animales para honra de Yavé, por su buen hacer, por haber conducido a su pueblo a la tierra prometida, a la que probablemente no llegaron ninguno de los que salieron de Egipto porque murieron por el camino, bien por hambre o enfermedad o mandados asesinar por Yavé como castigo por su rebelión y desobediencia.

NT: Si alguien hace un voto a Yavé, o un juramento por el cual se obliga a si mismo, no faltará a su palabra. Si una mujer núbil hace un voto a Yavé y su padre lo desaprueba, todos los votos serán nulos y Yavé la perdonará. Si una vez casada su marido desaprueba el voto, ese no será valido. El voto de una viuda o de una repudiada será valido. Si ya casada hace un voto y su marido lo desaprueba, aquel no será valido. Todo voto y todo juramento puede el marido ratificarlo o anularlo (Num. 30.1-17).

CM: Una vez más la mujer queda condicionada a la voluntad del varón, ya sea el padre o el esposo, incluso en el caso en que la intención de la mujer sea algo tan “piadoso” como realizar votos o sacrificio por su dios. Solo se libra la mujer viuda o repudiada por no tener hombre a quien rendir cuantas.

La Biblia esta repleta de ejemplos en los que se institucionaliza la inferioridad de la mujer respecto del hombre, de sometimiento al varón. La mujer fue creada para satisfacer al hombre, para consolar su soledad, para servirle, para ser su propiedad; la esclava del varón. La mujer es ignorada a la hora de determinar el censo de los hijos de Israel, en el momento de establecer la casta sacerdotal y es considerada impura durante la menstruación y en el nacimiento de un hijo, siendo más impuro si el fruto del parto es hembra.

No podemos afirmar que esta inferioridad histórica de la mujer, perpetuada y consolidada a través de los siglos y persistente aún en muchas de las sociedades del siglos XXI, tenga sus orígenes en las creencias religiosas, en los textos bíblicos o en otros textos denominados sagrados, pues muy probablemente fueron establecidos dentro de los nuevos modelos de organización social de las primeras civilizaciones, pero no cabe duda alguna de que el papel de las religiones ha sido fundamental para establecer y perpetuar  este principio de inferioridad de la mujer y de sometimiento al varón.

Estas ideas han ido transmitidas durante generaciones por los representantes de las distintas religiones monoteístas, desde San Pablo y San Agustín hasta los últimos papas, pasando por su certificación en grado extremo en el Coran, cuyo inspirador (el profeta Mahoma) tuvo varias esposas legitimas y otras tantas esclavas, que consagra la sumisión y obediencia de la mujer respecto del varón.


Lo más dañino y contraproducente es que la mujer se ha convertido en la transmisora de los valores que la discriminan, educando a sus hijos en ésta concepción patriarcal de la sociedad, transmitiendo a sus hijos e hijas el papel que han de desempeñar de manera incuestionable. ¿Hasta cuando?

viernes, 25 de septiembre de 2015

Hipocresía política y social ante el laicismo


La sociedad española lleva años inmersa en un proceso de secularización como muestra el sinfín de análisis sociológicos que marcan la tendencia en este sentido. Aumenta el número de españoles que no se consideran religiosos, el de católicos que no se consideran practicantes, desciende de forma espectacular el número de matrimonios religiosos superados por las bodas civiles desde el año 2010. De igual manera es cada vez mayor el número de ciudadanos que rechaza el intervencionismo de la Iglesia Católica (IC) en el debate político y que están en contra de los innumerables privilegios de que goza la IC. Esta tendencia presenta la revelante y lógica característica de ser más acusada entre las personas jóvenes, para su mayor preocupación.

Sin embargo, esta realidad sociológica no se refleja en la acción política sometida a los acuerdos, de dudosa constitucionalidad, entre el Estado Español y la Santa Sede (Concordato) que recogen una serie de privilegios de tipo económico (financiación de la IC por parte del Estado, exenciones fiscales,…) e ideológico (educación, presencia en actos civiles,…).

El Partido Popular (PP) no solo ignora esta realidad sino que se atreve a incrementar la presencia de la IC en la sociedad española, tal como se ha evidenciado al incorporar la asignatura de religión en el currículo académico y dar por bueno los contenidos desarrollados por la Conferencia Episcopal Española (CEE), entre los que se encuentran materias que contradicen gran parte de los conocimientos adquiridos por la humanidad gracias al avance de las ciencias a lo largo de las últimas centurias. La capacidad de presión de la CEE y la identificación ideológica del PP con aquella permite la presencia de miembros numerarios o relacionados con el Opus Dei (institución integrista de la IC) en los distintos gobiernos de dicho partido, tal como ocurría en los tiempos de la dictadura franquista.

Los últimos gobiernos socialistas, que se atrevieron a mover algunos de los cimientos del catolicismo con el reconocimiento del derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo y la interrupción voluntaria del embarazo, no se atrevieron siquiera a cuestionar el Concordato a pesar de que éste en el Articulo II,5 recoge el “propósito de la IC de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades”, ni a derogar el derecho otorgado a los obispos para registrar bienes a su nombre al mismo nivel que el Estado.

No ésta claro que el nuevo escenario político que se esta perfilando, con la aparición de nuevos partidos, haga cambiar sustancialmente la situación a pesar de la improbable conformación de un gobierno de mayoría holgada de alguno de los partidos tradicionales, lo que obligaría a pactos o apoyos directos o indirectos entre partidos con cierto grado de afinidad. A excepción del PP, partido claramente favorable al mantenimiento de la confesionalidad encubierta del Estado, el resto de los partidos recogen en sus resoluciones propuestas encaminadas hacia el laicismo: Ciudadanos y Partido Socialista defienden una escuela publica laica y proponen una revisión del Concordato, Podemos (a pesar de sus dudas) e IU van un poco mas lejos y proponen su derogación. Los distintos acuerdos postelectorales pueden favorecer un avance en la laicidad del Estado, pero las prioridades de otros asuntos y las contradicciones hipócritas de los partidos pueden relegar de nuevo el reconocimiento de la realidad antes expuesta.

Mientras tanto representantes institucionales de los ciudadanos siguen asistiendo a actos religiosos (procesiones, misas patronales, conmemoraciones eclesiásticas,…) o jurando el cargo ante un destacado crucifijo (incluidos los presidentes de gobierno y sus ministros con independencia de su ideología política) y miembros de la IC asisten a actos públicos (inauguraciones de obras publicas, tomas de posesión,…) y organizan funerales de Estado, poniendo de manifiesto una confesionalidad del Estado no recogida en la Constitución y que urge cambiar.

Si la sociedad muestra esa voluntad decidida de la separación de poderes ¿Qué impide que ello se plasme en las leyes y en las costumbres? ¿Porqué los ciudadanos, aún no reconociéndose católicos o practicantes, participan de forma masiva de celebraciones religiosas como bautizos, comuniones o procesiones de imágenes?

Las costumbres arraigadas durante siglos, que llegan a formar parte del inconsciente colectivo, son difíciles de abolir, tanto más cuando se convierten en un instrumento electoralista que lleva a caminar en la dirección contrario al laicismo. Un ejemplo claro se da en Andalucía, donde las procesiones de Semana Santa son utilizadas como un atractivo turístico para el estimulo de las economías locales. Más el colmo de la incongruencia llega cuando asistimos a los nombramientos de vírgenes (patronas locales) como alcaldesas honorarias de sus ciudades o a las rogativas y ofrendas publicas con presencia institucional. 

La coexistencia de estos acontecimientos religiosos con el laicismo que muestra la sociedad española puede explicarse por el carácter festivo de las mismos (fiestas patronales, semana santa, romerías,…) o por su relevancia social (bautizos, comuniones, bodas religiosas). Sin embargo se llega a una contradicción cercana a la hipocresía cuando estas últimas celebraciones (especialmente la primera comunión, por sus connotaciones de adoctrinamiento religioso) tienen lugar en el seno de familias que no son creyentes o no están convencidas de la necesidad de dichos actos.


Una sociedad moderna, entendiendo como tal aquella que goza de un sistema democrático estable y un elevado nivel de desarrollo, precisa que la razón se sitúe por encima de las creencias religiosas, que el conocimiento científico se imponga sobre las antiguas verdades que dejaron de serlo, que las costumbres, los viejos hábitos y las tradiciones dejen paso a nuevas formas de convivencia. Y en este sentido la acción política no debe quedar al margen, si no queremos una sociedad embrutecida.

viernes, 18 de septiembre de 2015

NUMEROS: Nuevo censo y nueva gente

NT (texto bíblico): Después de esto Yavé ordena hacer un nuevo censo de los varones hábiles para el servicio de las armas, a partir de los veinte años (Num. 26.1-65).

CM (comentarios): El texto bíblico enumera cada una de las tribus de Israel y sus distintas familias. De este nuevo censo se desprende un total de seiscientos un mil setecientos treinta hombres, ninguno de los cuales figuraba en el anterior censo, puesto que murieron en la travesía tal como el mismo Yavé había sentenciado. Resulto ser inferior al anterior censo en veintinueve mil varones. Quedaban excluidos los hombres de la tribu de Leví destinados al sacerdocio que hacían un total de treinta mil varones mayores de un mes. Como en el censo anterior las mujeres no tienen cabida en él, el objeto del censo es la milicia, de la que están excluidas las mujeres.

La tierra conquistada fue repartida entre las diferentes tribus, salvo los levitos que no tenían derecho a heredad alguna, pero disponían de otra clase de privilegios, tal como los miembros de las castas sacerdotales de hoy en día.

NT: Acercándose las hijas de Safad ante Moisés: nuestro padre ha muerto y no ha dejado hijos, dadnos una heredad (Num. 27.1-4). Yavé dice a Moisés: diles a los hijos de Israel que si uno muere sin dejar hijos, haréis pasar una heredad a su hija y si no hay hija a sus hermanos,… (Num. 27.5-11).

CM: Establece Yavé, a través de este episodio, los derechos de herencia entre familiares, es decir legisla en materia civil, haciendo patente el vinculo entre lo civil y lo divino y la potestad de lo religioso sobre lo cívico.

Quienes vean en la Biblia la palabra de Dios no podrán entender otra sociedad que aquella en la que las leyes divinas quedan confundidas con las humanas, porque ambas tienen su origen en Dios, es decir, no concebirán una sociedad laica en la que la organización civil de la sociedad este exclusivamente en manos de hombres y mujeres libres, ajenas a las creencias religiosas. Tras miles de años de creencias en éste libro sagrado todavía perduran sociedades basadas en Estados teocráticos y patriarcales.

NT: Yavé muestra a Moisés la tierra que dará a los hijos de Israel y le dice: toma a Josué, hijo de Nun, y pon tu mano sobre él. Ponle ante Eleazar, sacerdote y ante toda la asamblea y transmítele una parte de tu autoridad para que los hijos de Israel le obedezca (Num. 27.12-23).

CM: En estos versículos Yavé nombra a Josué como el lugarteniente de Moisés, quien le confiere parte de su autoridad y siempre bajo la presencia del sumo sacerdote Eleazar, destacando de ésta la sumisión del poder civil a la representación religiosa, tal como ha perdurado durante siglos en muchas de las sociedades del mundo occidental y del cercano oriente.

NT: Cuidad de presentarme a tiempo mis ofrendas,… Enumera, a continuación, las distintas ofrendas que ha de hacérsele y con que periodicidad (Num. 28.1-31).

CM: Yavé, siempre tan preocupado en que los israelitas no descuiden sus tareas de ofrendas con su protector, establece el calendario de fiestas y los honores que han de llevarse a cabo para honrarle. Cada día será preciso sacrificar dos corderos primales como holocausto perpetuo, uno por la mañana y el otro entre dos luces, acompañado de un décimo de efá de flor de harina amasada con un cuarto de hin de aceite de olivas molidas. De manera similar se estable el holocausto del sábado. Y al comienzo de cada mes el holocausto será de dos novillos, un carnero y siete corderos primales, con sus correspondientes aditamentos de flor de harina, aceite y vino, y así todos los meses del año. El primer mes será la Pascua de Yavé, durante siete días se comerá pan ácimo.


Así pues todos los días se deberán llevar a cabo ceremonias, ritos para honrar a Yavé, pero los sábados éstas serán de mayor enjundia y mas aun las de los comienzos de cada mes, siendo el primero del año el mas importante. No se dice si cada uno de estos sacrificios se hacen para toda la población de Israel o cada tribu ha de llevar a cabo la suya dirigida por el sacerdote de turno, no olvidemos que por estas fechas, y según el último censo, solo los varones mayores de veinte años superan el numero de seiscientos mil personas. Pero Yavé no se siente satisfecho con estos exclusivos ritos.

jueves, 10 de septiembre de 2015

De nuevo Cañizares (arzobispo y cardenal)

Hace unos días el Cardenal Cañizares, Arzobispo de Valencia, personaje caracterizado por su integrismo religioso y por sus contradicciones con la lógica, inauguró el nuevo año académico en la Universidad Católica de Valencia con un discurso –quiero decir una homilía, que es algo así como unas palabras, pronunciadas por un representante del supuesto Dios de los cristianos en el planeta Tierra, en las que se imparten enseñanzas en forma de doctrina religiosa– en el que dijo entre otras cosas que “la fe se propone, no se impone”.

Sería lo único en lo que podría estar de acuerdo con el citado arzobispo, naturalmente si supiera lo que esta diciendo, pero me temo que quería decir otra cosa bien distinta. Cierto es que estamos acostumbrados a que los obispos y demás representantes de la Iglesia, de la Católica o de cualquiera otra, tomen las palabras para si y darles el sentido que les interesa. La cuestión de fondo es la preocupación de la Iglesia por el alejamiento de los hombres (y mujeres, que como sabemos son ignoradas salvo como transmisoras, en el seno de la familia, de los valores cristianos) de Dios. Lo que es desgracia para unos es beneficio para la humanidad.

Por esta razón la sociedad esta en crisis, y en esta situación tan poco prometedora para el arzobispo, la citada Universidad debe centrarse en Dios, no en la ciencia, no en el conocimiento, no en las virtudes ciudadanas, sino en avivar la fe, y esto se convierte en responsabilidad histórica, en algo necesario, apremiante e imprescindible. Urge, pues,  una nueva evangelización. Palabras de Cañizares. 

Quizás el señalado arzobispo no se haya parado a pensar que la sociedad esta preocupada por otros asuntos y demanda otras cosas, que se aleja de Dios porque éste no le aporta nada, no esta presente en las desgracias humanitarias, es indiferente al sufrimiento humano, consiente las guerras, la esclavitud y las desigualdades sociales y permite que se asesine en su nombre. Pero también la sociedad reniega de Dios porque son mentiras las creencias en las que se basan las religiones, la católica y todas las demás, como falsas son las supersticiones y todas las creencias que niegan la razón, el conocimiento científico y se oponen al desarrollo libre e intelectual de los seres humanos. La ignorancia es una de las claves en las que se sustenta la fe, impuesta y no propuesta a los menores desde los inicios de su desarrollo físico, cerebral e intelectual, momento en el que se inicia igualmente el posicionamiento ideológico que en modo alguno es ajeno al interés religioso.  

Sr. Arzobispo, hágase eco de su bonita frase y póngala en practica. Deje que los niños se formen física e intelectualmente, no intervenga, haga como si Dios no existiese –estoy seguro de que esto no le supondrá un gran esfuerzo intelectual- deje que otros le enseñen a pensar libremente, usted no por supuesto, porque orientaría el pensamiento del menor hacia sus creencias, que como sabemos se sustenta en mentiras, entre otras, el temor a caer en las llamas del infierno después de la vida. El miedo es otra de las claves en las que se sustentan las religiones monoteístas derivadas del judaísmo. 


Proponga a los niños y niñas formados en libertad, digamos que en su mayoría de edad, un acercamiento a Dios, sin esas prisas, sin la premura de la que usted habla. Pero ni usted ni nadie de la Iglesia, ni de la suya ni de ninguna otra, se atrevería a tanto, porque saben que en una educación integrista religiosa esta la garantía de su existencia, como también saben que ustedes van contra la historia, la misma que ustedes han intentado y conseguido parar durante siglos, pero que, sin embargo, vislumbran que se les escapa, que no pueden detener el avance científico, el conocimiento de él derivado, los nuevos valores de la sociedad, razón ésta por la que ustedes piensan que el hombre se aleja de Dios y es preciso hacer algo con urgencia. Pero sepan que no es posible perseguir la herejía como antaño, cuando utilizaban los mismos métodos que ahora emplean los representantes del nuevo integrismo religioso del llamado Estado Islámico, ¡cuanta capacidad de olvido! ni con nuevos métodos porque ya no es posible, sus creencias están en retroceso y todas las medidas que tomen serán en balde. 

martes, 1 de septiembre de 2015

NUMEROS: Mas crímenes en las espaldas del supuesto creador

NT (texto bíblico): Partieron de nuevo y acamparon en los llanos de Moab, frente a Jericó, al otro lado del Jordán. Balac, el rey, temeroso ante el poder de los israelitas, envío mensajeros a Balam, una especie de adivino, con objeto de que les maldijera, pero éste no quiso hacer nada antes de hablar con Yavé, quien lo impide. No satisfecho Balac, insiste con nuevos mensajeros ante Balam, pero este se niega a pesar de los regalos que le ofrecen. Yavé le ordena que vaya a ver a Balac pero ha de hacer cuanto Yavé le mande. Monta en su asna y emprende el camino, pero un ángel se le interpone y ante los movimientos del asna para volverse la fustiga intensamente hasta que Yavé por boca del animal le pregunta que porque la ha fustigado por tres veces. Entonces Balam vio el ángel en el camino desenvainando la espada, se postro y reconoce su pecado al obligar a la asna a no retroceder. El ángel le deja continuar (Num. 22.1-40).

CM (comentarios): Este largo relato resumido muestra las contradicciones de Yavé negándole la marcha a Balam para después ordenarle ir y a continuación ponerle a prueba impidiéndole el paso mediante un ángel, para después dejarle continuar su camino.

Balam es un personaje supuestamente con poderes en quien confía el rey Balac para maldecir al pueblo israelita, que se acerca a sus fronteras con ánimos de ocupar sus tierras, pero el tal Balam es sorprendente e incomprensivamente un hombre de Yavé, a quien cuenta todo lo que le solicita el rey Balac.

Esta fantasía del ángel en el camino, del asna que intenta retroceder, de Balam que no ve al ángel y fustiga al asna, del asna hablando, muestra la exigencia de Yavé  de tener una fe ciega en él, interpretándose la no visión del ángel como la ausencia de ella. Son tantas las contradicciones a las que somete Yavé a sus creyentes que es preciso ser un redomado sabio para averiguar cuando se esta cerca o lejos del pecado, que es o que no es pecado cuando las acciones no son del agrado de Dios. Es suma la incertidumbre como forma de sometimiento.

NT: Balam, tras alzar siete altares y sacrificar novillos y carneros bendice al pueblo de Israel ante la sorpresa de Balac. Esta ceremonia se repite por tres veces en diferentes lugares y en cada una de ellas las alabanzas al pueblo de Israel son mayores y Balac despide a Balam, no sin antes vaticinar éste las futuras victorias de los israelitas (Num. 23.1-30, 24.1-25).   
 
CM: Según el texto bíblico es Yavé quien habla por boca de Balam, como los diferentes oráculos que han existido y existen en la actualidad, que hablan en nombre de un dios que le confiera una supuesta autoridad que todos acatan.

NT: El pueblo se prostituyo por el trato de las hijas de Moab, asistían a los sacrificios de sus dioses y desato la ira de Yavé, quien ordeno que fuesen colgados todos aquellos que hubieran servido a Baal (Num. 25.1-5). En esto llego un hijo de Israel con una madianita y viéndolo Finés, hijo de Eleazar, hijo de Arón, tomo su espada y los atravesó a ambos sirviendo como expiación. Murieron en aquella plaga veinticuatro mil. A partir de ahí Yavé consolida la alianza con los herederos de Arón de un sacerdocio eterno y ordena a Moisés destruid a los madianitas por tratarse de enemigos (Num. 25.6-18).

CM: Una vez más los hijos de Israel se dan a los placeres mundanos y a la adoración a otros dioses, incumpliendo así las leyes emanadas de la voluntad divina, tan incompresibles para unos seres carnales, no incorpóreos como su creador, pero sometidos a una férrea disciplina que no acepta, ante la desviación, otro castigo que la muerte. De nuevo viene a ponerse de manifiesto la crueldad del creador, la ausencia de tolerancia y comprensión ante las debilidades de los humanos y la frialdad de sus decisiones. Según el texto bíblico Yavé ordeno asesinar a veinticuatro mil israelitas a los que habrían de añadirse los otros tantos miles de los hombres y mujeres de Madián, que adoraban a otros dioses.


No es muy diferente de las muertes que la Iglesia de Roma y sus seguidores ordenaron en siglos pasados contra los infieles, contra quienes adoraban a otros dioses o sencillamente incumplían o dudaban de algunos de los preceptos establecidos como de obligado cumplimiento. Tampoco es diferente de las llamadas a la persecución del infiel por parte de los seguidores del Coran en tiempos pasados y aún en los tiempos presentes por parte de las corrientes  mas integristas de ese movimiento religioso.

martes, 18 de agosto de 2015

NUMEROS: El Dios bíblico, prototipo del Tirano

NT (texto bíblico): De nuevo en camino, el pueblo seguía murmurando contra Dios y contra Moisés y lamentándose de haber salido de Egipto y ser condenado a morir en el desierto. No hay ni pan, ni agua, y estamos ya cansados (Num. 21.4-5). Mandó entonces Yavé serpientes venenosas contra su pueblo que los mordían y murió mucha gente de Israel. El pueblo reconoce entonces haber pecado y suplica a Moisés que pida a Yavé aleje las serpientes. Entonces Yavé ordena a Moisés hacer una serpiente de bronce y cuantos mordidos la miren sanaran. Y así ocurrió (Num. 21.6-9).

CM (comentarios): De nuevo Yavé en su papel de castigador, es preciso dar mensajes ejemplarizantes. Yavé no es creíble, ni tampoco Moisés su lugarteniente y ejecutor de sus mandatos, no son convincentes y ante el motín, ante la sublevación del pueblo solo cabe, en su inmenso poder, utilizar la fuerza, el castigo mortal, la venganza ante la descreencia. No cabe la comprensión hacia un pueblo hambriento y sediento, cansado de caminar y de sufrir calamidades, ni la tolerancia, ni siquiera palabras de animo sino el castigo “divino”, ese castigo que pende desde entonces sobre los seres humanos en forma de una vida futura mas allá de la muerte, redentora para quienes acepten las imposiciones de las religiones o el eterno martirio si el temor a ese Dios salvaje y cruel no han hecho mella en sus conciencias y han osado aventurarse y apartarse del camino impuesto. Para fortuna de los no creyentes, estos no serán sometidos al final de sus días a tan severos castigos y para desgracia de los creyentes, ellos tampoco alcanzaran la gloria, porque ninguno de ambos mundos existe.

Si sustituyéramos las serpientes por espadas o fusiles que se echan contra la multitud díscola, comprobaríamos que el mensaje bíblico ha sido seguido a lo largo de los siglos por los diferentes regimenes dictatoriales que en la historia han habidos y continúan aún existiendo. El Dios bíblico es pues el prototipo del Dictador, del Tirano, de la personalización del “demonio” en estado puro.

Pero si el pueblo se somete, si se humilla ante sus dirigentes, no sufrirá castigo, aunque sí las penalidades del servilismo, del sometimiento, de la ignorancia y del continuo temor al castigo. La muerte de los cabecillas, de aquellos que dirigieron la protesta, ha de servir de ejemplo para quienes pretendan repetir su osadía. Por fortuna el ser humano es disconforme y no siempre acepta el sometimiento.   

El texto bíblico no dice cuanta gente murió fruto de las mordeduras de las serpientes, del desliz de las espadas, de los disparos de las armas. Como en tantas sublevaciones habidas a lo largo de la historia del ser humano, el número siempre resulta ser indefinido, lo que cuenta al fin es el abatimiento de la rebelión y la victoria del principio de autoridad (del autoritarismo).

NT: Continuaron su camino, hasta el país de los amorreos, en donde pidieron permiso a su rey Seón  para atravesar su territorio con la promesa de no pisar sus campos labrados, ni beber su agua, pero Seón se negó y presento batalla al pueblo de Israel, quien les derroto al filo de su espada en la batalla de Jahsa y se apodero de sus tierras. Conquisto Israel todas estas ciudades y las habito incluida Hesebón, residencia del rey. Ocuparon también todas las ciudades anteriormente sometidas al reino de Seón y al de Og, rey de Basán (Num. 21.10-35).       

CM: Estos versículos se extienden en la relación de los diferentes territorios conquistados y en los cánticos en conmemoración de estas victorias.


Tras la victoria inicial, persiguen a los amorreos hasta expulsarle de las tierras ocupadas y continúan en su hazaña persiguiendo al rey de Basán a quien derrota igualmente gracias a la voluntad divina. No deja de sorprender la capacidad de conquista de este pueblo que, aunque ya estaba constituido como ejercito, debía estar agotado física y psíquicamente ante una travesía tan larga y con tantas penurias y calamidades sufridas que le llevaron en varias ocasiones a murmurar y rebelarse contra sus máximos dirigentes e incluso contra su propio Dios. Pero dado el inmenso poder de éste, no es extraño pensar que las tropas enemigas fueran embrujadas hasta ser derrotadas. El pueblo de Dios ésta dejando de ser un pueblo pacifico para convertirse en un pueblo guerrero, de conquista, por la voluntad de su dueño.

jueves, 6 de agosto de 2015

Discusiones bizantinas

 
Desde los inicios del cristianismo los obispos se preocuparon, como era de esperar, por mantener unidos en la fe a sus creyentes. Eran tiempos en los que la doctrina de la Iglesia no estaba suficientemente clara, aunque sí las enseñanzas de Jesucristo (relativamente), y cada cual tendía a elaborar las propias de modo que era preciso mantener la unidad, criterio que también era sostenido por los primeros emperadores romanos cristianizados, lo que era sinónimo de preservar el orden publico dado que la unidad religiosa era una garantía de estabilidad. Reino y religión siempre fueron de la mano desde los orígenes de las civilizaciones, en la practica son distintas manifestaciones del poder, el civil fruto de la necesaria organización de la sociedad y el religioso imprescindible para dominar las conciencias. La alianza entre ambos poderes quedo determinada con la personación, desde los tiempos de los primeros reyes mesopotámicos y faraones egipcios, de la divinidad en la figura del rey o faraón. El cristianismo no ha hecho otra cosa que perpetuar y renovar dicha alianza en los diferentes momentos históricos, desde los tiempos del Imperio Romano, hasta los modernos imperios y reinos desde Carlomagno, superando no sin dificultad periodos de contestación en su seno (Reforma protestante) y de rechazo al poder de la Iglesia y a las creencias religiosas (Ilustración). En tiempos más próximos, la dictadura franquista en España gozaba del respaldo de la Iglesia Católica para quien el dictador lo era por la gracia de Dios, a pesar de los miles de muerto a sus espaldas. Todavía en los tiempos presentes muchos Estados mantienen el adoctrinamiento religioso en las escuelas publicas y otros tantos gobiernos juran el cargo delante de un crucifijo y colocando las manos sobre una Biblia como muestra de que la vieja la alianza sigue en vigor.

Volviendo a la idea inicial, emperadores y obispos idearon reuniones para resolver las discrepancias surgidas en el seno de la Iglesia, unificar criterios en las ideas mas descabelladas, irracionales y enrevesadas imaginables (fruto, sin duda, de mentes descerebradas), que contra todo pronostico razonable fueron asumidas por la sociedad y sus miembros sin rechistar demasiado, naturalmente que quienes se opusieran tenían garantizada la persecución, el destierro e incluso la muerte; y de paso crear escuela, simbología y rituales para divertimento del personal.

Entre estas ideas disparatadas podríamos citar la de un solo Dios (suponiendo en sí que ésta no sea disparatada) con tres personalidades distintas, tres dioses emparentados en uno, quizás para no romper demasiado con la cultura religiosa greco-romana y su firmamento repleto de dioses de distinto rango, una mujer embarazada sin intervención de varón que da a luz un dios, un hombre que resucita y sube a los cielos, una corte celestial de seres imaginarios (ángeles, arcángeles y querubines) para organizar la llegada de las almas al paraíso y otra jerarquía infernal de demonios para organizar la propia de quienes, fruto del pecado y de la insolencia, no eran merecedores de la gloria eterna y habían de sufrir por ello las llamas del infierno.   

Fueron veintiuno los concilios, conclaves o asambleas llamados ecuménicos, de los cuales ocho tuvieron lugar antes del cisma de Oriente convocados por los emperadores romanos de la época y celebráronse en tierras griegas o turcas. ¡Cuánto tiempo, siglos, dedicados a debatir sobre la existencia de Dios, de su Hijo imaginario, de la supuesta madre de éste y de su virginidad, de la misión del llamado Espíritu Santo en tal alta concepción, en tratar de explicar la palabra de Dios escrita por unos autores desconocidos, en determinar el sexo de los ángeles, la naturaleza del pecado, de los sacramentos, de los valores espirituales, la importancia de la oración, de las creencias obligatorias (desde la existencia del alma hasta una visión cosmológica incapaz de resistir el paso de los tiempos), del papel de los escenarios imaginarios del cielo, infierno, purgatorio y limbo (hoy descartada su existencia por la propia Iglesia), de las relaciones del Papa con su Iglesia incluida su propia infalibilidad (eso sí, conservando su humanidad y con ello la imperfección de que todo ser humano es objeto) y de otras tantas cuestiones, la mayoría irrelevantes para la inteligencia, pero de suma importancia para el objetivo de la cristiandad y de los poderes civiles instituidos!

Con el paso del tiempo se crearon cátedras de Teología para estudiar la esencia de Dios, el Ser Supremo, su naturaleza y la de las cosas creadas por él, para discurrir sobre la divinidad y la relación con el hombre (y la mujer debemos entender, aunque dudamos dado el papel tan secundario que las religiones les otorga) y con su Hijo (o sea con Jesucristo) y con la madre de éste, la Virgen María, así como con el Espíritu Santo, la segunda divinidad cuyos orígenes desconocemos, el origen divino del poder y la supremacía del poder religioso sobre el civil, las relaciones entre fe y razón y los argumentos para demostrar la existencia de Dios, la interpretación de las “Sagradas Escrituras” que contienen la palabra de Dios y como tal hecho incuestionable determinante para entender el mundo en el que vivimos. Aparecieron distintas tendencias teológicas que se debatían sobre las cuestiones mas disparatadas. Se fundaron escuelas para el adoctrinamiento religioso católico, se estableció una liturgia que embelezara a sus seguidores y atrajera a los paganos, se idearon formulas de condena de la herejía e instrumentos de persecución y de tortura, se creo y desarrollo una imaginaría religiosa a medida para cada población, se desarrollaron ritos religiosos populares, se estableció la figura del padre espiritual (conocedor, a través de la confesión, de los pormenores inconfesables del ser humano, ¡que inmenso instrumento de dominación!) como director de las almas hacia el paraíso celestial en contrapartida a las desgracias terrenales, ante las que solo cabían la resignación y la esperanza de la felicidad eterna; en ningún caso la rebelión del ser humano ante la desgracia es objeto de consideración.    

En suma, un mundo, una civilización basada en la mentira, en el engaño, una gran estafa para desgracia del ser humano.


                                                                      

                                                                      

miércoles, 22 de julio de 2015

NUMEROS: Nuevo intento de amotinamiento

NT: Llegaron al desierto de Sin. No había agua para la muchedumbre y ésta se amotino, lamentándose: “Ojala hubiéramos perecido cuando perecieron nuestros hermanos ante Yavé” ¿Por qué nos has traído a este desierto a morir, nosotros y nuestros ganados? ¿Por qué nos sacaste de la tierra de Egipto…? Viendo esto Yavé dijo a Moisés: Toma tu cayado y reúne a la muchedumbre y en su presencia habla a la roca y esta dará agua. Hecho esto el agua broto en abundancia (Num. 20.1-13).

CM: Una vez más el pueblo se amotina ante el cansancio, el hambre y la sed, quizás contra la estupidez, son muchas las penalidades que lleva atravesando el pueblo elegido, pero esta vez no hay represalias contra quienes se lamentan de haber dejado Egipto, pues Yavé se muestra clemente y lleva a cabo uno de sus magníficos milagros sirviéndose del cayado de Moisés como varita mágica, prodigiosa, tal como ya lo hiciera en Egipto ante el Faraón, y el agua broto a raudales con solo dar un par de golpes a una roca que casualmente estaba en aquel desierto inhóspito y, supongamos que con un sol abrasador. La naturaleza al servicio del todopoderoso y de sus caprichos. ¡Como no creer en quien hace tales maravillas! Aún así Yavé advierte a Moisés y Aron que no pisaran la tierra prometida ante su falta de fe. De hecho ninguno de los que salieron de Egipto llegaron a la tierra prometida.

NT: Mando Moisés embajadores al rey de Edom para rogarle que les dejaran pasar por su territorio, prometiendo no pisar sus sembrados, ni beber el agua de sus pozos, sin detenerse hasta salir de su territorio. Pero la respuesta fue negativa (Num. 20.14-21).

CM: Resulta extraño este relato, en el que no se menciona a Yavé dando instrucciones a Moisés sobre que ha de hacer, sino que es éste quien envía mensajeros a Edom solicitando permiso para atravesar su territorio, con ruegos y aludiendo a las calamidades que llevaban pasadas. Finalmente, ante la negativa del rey renuncian a su propósito.

¿Quiere decirse de ésta forma que sin la ayuda del todopoderoso los lideres políticos-religiosos no pueden conseguir sus objetivos? Quizás sea una estratagema más de Yavé para demostrar, de nuevo, la necesidad de su presencia.  
      
NT: Alejados de Cades, la ciudad del reino de Edom en donde habían acampado, se dirigen al monte Or. Allí Yavé ordena a Moisés que despoje de sus ropajes a Arón y revista de ellas a su hijo Eleazar. Allí mismo murió Arón e hicieron duelo por él durante treinta días (Num. 20.22-30).

CM: Yavé había anunciado que Arón no llegaría a la tierra prometida, porque había perdido la fe en él y ha decidido que Arón sea desposeído de su condición sacerdotal y que muera a continuación. Puesto que la casta sacerdotal esta establecida de antemano, es su hijo quien será a partir de ahora el sumo sacerdote.

Quizás el propio Arón, quizás más inteligente que su hermano Moisés, estuviese ya cansado de tanto alargar su vida centenaria y desease pasar a mejor vida, dejando de estar sometido a la incomprensión de su pueblo y la suya misma, en una aventura sinfín. El pueblo de Israel tiene, con la muerte de Arón, la ocasión de descansar durante treinta días, o quizás de afrontar esos días más de penuria por una tierra extraña, llena de dificultades y de desventuras.

NT: El cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Negueb, al oír que venia Israel, los ataco y tomo prisioneros. Entonces Yavé, oyendo la plegaria de su pueblo derroto a Arad y destruyo sus ciudades, y diose a aquel lugar el nombre de Jorma (Num. 21.1-3).

CM: Unas escasas líneas para destacar la osadía de un rey que quiso interponerse en el camino de Yavé y por ello fue aniquilado junto a sus soldados y sus ciudades asoladas. No narra como se desarrollo ésta batalla, si fue tal o si la sencilla voluntad del todopoderoso fue suficiente para su aniquilación sin intervención de las fuerzas armadas israelitas. Tampoco hace mención del numero de personas que perecieron en este acontecimiento, quizás hubiese sido mas afortunada una acción del todopoderoso para convencer al rey de Arad, pero no son estas las artes de Yavé, mas amante del uso de la violencia, de arrasar y de llevar la desgracia allí por donde hace transitar a su pueblo.


viernes, 10 de julio de 2015

NUMEROS: Derechos de primogenitura y financiación

NT (texto bíblico): Dijo Yavé a Arón: Tú y tus hijos tendréis el cuidado del santuario y del altar… ejerceréis el sacerdocio… Te encomiendo también la guarda de mis ofrendas…  las comeréis en lugar santísimo… (Num. 18.1-14).

CM (comentarios): Yavé se dirige esta vez directamente a Aron, y no a través de Moisés como es su costumbre, para ratificarle una vez más a él como sumo sacerdote y a su linaje como casta sacerdotal, que vivirán, según parece desprenderse de estos textos, de las ofrendas que den los israelitas de las cuales se alimentaran. 

NT: Continúa Yavé hablando a Arón: Todo primogénito de toda carne, así de los hombres como de los animales que han de ofrecer a Yavé será tuyo. Harás rescatar los primogénitos de los hombres y de los animales impuros. Harás que sean rescatados cuando tengan un mes, y según tu estimación, en cinco siclos de plata, pero no aceptarás rescate por el primogénito de una vaca, de una oveja, ni de una cabra; serán cosas santas… (Num. 18.15-19).    
Continua Yavé: doy como heredad a los hijos de Leví todos los diezmos, por el servicio que presta. Los hijos de Israel no han de acercarse ya más al tabernáculo, no lleven sobre si su pecado y mueran. Serán los levitas los que harán el servicio… Después Yavé dice a Moisés: diles a los levitas que de las décimas que reciba de los hijos de Israel, una décima de ellas será para ofrenda a Yavé… (Num. 18.20-32).

CM: En este extenso relato Yavé establece unos derechos de primogenitura sobre los hombres y los animales no sagrados, a razón de cinco siclos de plata, a juicio de los sacerdotes, entendemos que revisables con los años en función del coste del dinero. Y a continuación se establece la parte de los bienes con los que los israelitas han de contribuir para el mantenimiento de la casta sacerdotal, en total una décima parte de sus ganancias. Es el impuesto religioso, que ha perdurado durante tantos siglos y sigue vigente aun en nuestros días; aunque en forma de aportación del Estado a la financiación de las Iglesias, sin que éstas dispongan de sus propios medios de recaudación.   

La Iglesia Católica ha sabido hacer uso de estas prerrogativas concedidas por Yavé a la casta sacerdotal para hacer una extraordinaria fortuna acumulada a través de los siglos precedentes por la vía de los diezmos y las llamadas indulgencias, gracia a las cuales y mediante el pago de una determinada cantidad de dinero a la Iglesia, ésta concede al pagador la remisión de sus pecados y un lugar preferente para alcanzar el “reino de los cielos”. Una forma de chantaje emocional basado en el miedo, en el temor, en el terror de pensar que tras la vida terráquea le esperase una condena al fuego eterno; trauma con el que las religiones monoteístas han tenido subyugadas las conciencias de millones y millones de seres humanos a lo largo de los últimos dos mil años de esclavitud intelectual.

No pagar la décima parte de los beneficios obtenidos, por pobre que se fuese, era considerado en la Edad Media un agravio a la Iglesia y un riesgo para la condena eterna, de forma que más valía ser un poco mas pobre en la tierra que abrazado en el mas allá. Y, respecto de las indulgencias, naturalmente se trataba en exclusiva de un negocio de la Iglesia con los de mayor fortuna, aquellos mortales, que tan ignorantes como los anteriores, disponían de posibles económicos para poder comprar un lugar en el paraiso celestial.

Para la Iglesia Católica, al menos, conciencia y dinero siempre fueron de la mano, la mala conciencia puede redimirse con una sustanciosa aportación a la Iglesia Católica, ávida de poder económico, y político, no en balde los poderes civiles vienen con el sello de la autoridad concedida por el todopoderoso, cuya representación en la Tierra ostenta la casta sacerdotal cuyo máximo exponente es el Papa de Roma, sumo sacerdote y jefe del Estado Vaticano, órgano director de los múltiples instrumentos de adoctrinamiento religioso y de recaudación de fondos, en ambos casos por los caminos que fuesen, ya sean lícitos o ilícitos.            

NT: Continuo Yavé: Que traigan una vaca roja sin defecto y que no haya todavía llevado el yugo sobre sí. Relata a continuación el ritual del sacrificio y reitera en la impureza de quienes se acercan a un muerto y la  purificación con agua lustral (Num. 19.1-22).

CM: Por fortuna hoy no se sacrifican reses ante ningún altar, si tal cosa se  hiciese seria considerado como un ritual satánico. Sin embargo se simula otros actos de carácter más virtual como la conversión del pan en el cuerpo de Cristo y del vino en su sangre. Pero esto no es considerado demoníaco, sino angelical y divino. Como también lo es la purificación a través del agua bendecida en las pilas de las iglesias cristianas, quizás como recuerdo del agua lustral, en la que se apagaban las cenizas fruto de los sacrificios, a la que hace mención Números en los versículos anteriores.


Las religiones siguen conservando sus ritos, quizás suavizados con el avance de las costumbres, pero tan irracionales como antaño.