lunes, 7 de noviembre de 2016

Despedida

 Con la anterior entrega se dio fin a la lectura comentada, con sentido crítico, del DEUTERONOMIO, completando de esta forma los cinco libros que constituyen el Pentateuco. Han sido algo mas de 4 años en los que he querido mostrar como los mensajes contenidos en los llamados “textos sagrados”, en los que se sustentan las tres grandes religiones monoteístas que han conseguido perdurar a lo largo de los siglos, han sido causa determinante de la generación de odios entre los seres humanos, en ocasiones entre los practicantes de las tres religiones que beben de esas mismas fuentes, de guerras de religión en las que han muerto millones de personas, de persecuciones, de torturas, de tratos humillantes para los seres humanos, de intolerancia, de discriminación de las mujeres, de oposición al conocimiento de las leyes de la naturaleza, del propio cuerpo humano, de la ciencia, en definitiva del conocimiento.

Sin embargo las religiones, pasados los años no han conseguido evitar el ansia de saber del ser humano, de tal forma que todas las ideas preconcebidas que sustentaban a las tres grandes religiones monoteístas han quedado desechadas por la nueva realidad; ni la Tierra es el centro del Universo, ni siquiera nuestro Sol, como tampoco es sostenible ninguno de los relatos bíblicos, por mucho que los creacionistas se empeñen en negar la evolución de las especies o en conseguir favores de supuestos seres celestiales a través de la oración. Ni cielo ni infierno, ni ángeles ni demonios, ni dioses ni seres mágicos, solo naturaleza, física y química, por mucho que les duela a muchos; creamos en las personas, en nosotros mismos, en nuestra capacidad de innovación, de descubrimiento, de desentrañar los “misterios” que nos rodean, sin recurrir a seres mágicos e invisibles que no son sino fruto de nuestra imaginación fundamentada en la ignorancia de los siglos que nos han precedido.

Ahí queda el blog para quienes quieran rastrear en él y obtener una visión racional de nuestra existencia. Entre conocimiento y fe prefiero lo primero porque alimenta la mente del ser humano, genera confianza y, aunque la felicidad es muy relativa, diría que ayuda a ser feliz, aunque hay quienes prefieren la felicidad del ignorante. 

Por último quiero mostrar mi agradecimiento a todos aquellos que han seguido el blog y a los administradores de aquellos otros blog que han permitido su publicación.


Hasta siempre.