sábado, 20 de agosto de 2016

DEUTERONOMIO: Por fortuna los dioses están dormidos, aunque sus voceros sigan despiertos.

NT (texto bíblico): Cuando uno tenga un hijo indómito y rebelde, que no obedezca la voz de su padre ni de su madre, y aún castigándole no le obedece, le llevaran a los ancianos y allí le lapidaran todos los hombres de la ciudad. Así quitaras el mal de en medio de ti y todo Israel, al saberlo, temerá (DEU. 21.18-21).

CM (comentarios): Indómito es sinónimo de indomado, de forma que la primera enseñanza que habríamos de sacar es que los hijos han de estar domados, ser dóciles, carecer de la rebeldía que debería ser propia de la juventud, estar sometidos al criterio de sus padres,  y en caso de que no lo fuera le será aplicado el correspondiente castigo, sin embargo para que este sea más ejemplar debe ser llevado a cabo por los hombres del pueblo y en la plaza publica para su propia humillación y de camino para el escarmiento ajeno, para que nadie ose rebelarse sabiendo el castigo que le espera. Este es otro de los principios fundamentales de las religiones, la sumisión, la obediencia al superior, ya sean padres o directores espirituales.

NT: Cuando uno que cometió un crimen digno de muerte sea muerto colgado de un madero, su cadáver no quedará en el madero durante la noche, deberá ser enterrado durante el día, porque es maldito ante Dios (DEU. 21.22-23).

CM: No quiere Yavé que el cuerpo de un asesino ajusticiado permanezca durante la noche, en verdad no debería desearlo para ningún cadáver por el olor que puede desprender al día siguiente. En todo caso la enseñanza de este pasaje, como otros muchos referentes al mismo tema, es la pena de muerte como forma de expiar un delito.

NT: Si encuentras perdido el buey o la oveja de tu hermano, llévaselos a ellos. Lo mismo harás con su asno, con su manto y con todo cuanto encuentres (DEU. 22.1-4).

CM: Este dios es de Perogrullo (dar relevancia a lo obvio). Pero Yavé esta en todo, es un legislador minucioso y hasta lo mas elemental es objeto de su interés, en suma viene a decir que no te apropies de lo de tu hermano, si fuera de otro quizás no habría que tomarse la molestia de entregarlo, salvo que considere hermano a todo miembro de la tribu.

NT: No llevaras la mujer vestido de hombre, ni el hombre vestido de mujer, porque quien lo hace es abominable ante Dios (DEU. 22.5).

CM: Así pues, ya sabéis, mujeres del mundo entero que lleváis pantalones, camisas abotonadas, chaquetas o incluso corbatas, sois abominables a los ojos de Dios, y ya sabéis como las gasta. No quiero ni pensar el grado de abominación, la ira de Dios, ante los pantalones cortos o short. Y hombres que osáis travestiros, que os depiláis las cejas, que cuidáis vuestros rostros, sois abominables ante Dios. Y de aquellos y aquellas cuya tendencia sexual no corresponde con su sexo, abominables por partida doble ante el abominable Dios. No se en que estará ocupado Dios en estos momentos, pero debería darse una vueltecita por el mundo y contemplar las costumbres de Occidente, y por Oriente, en donde se encontraría mas a gusto. Que ocasión más oportuna tendría para asesinar a estas mujeres insolentes y a sus maridos por permitírselos.

NT: Si encuentras un nido de pájaro, con pollos o con huevo y la madre sobre ellos, no cojas más que los pollos. Cuando construyas una casa pondrás un potril en su derredor. No plantes en tu viña una segunda simiente. No ares con buey y asno uncido juntos. No lleves vestido de lana y de lino juntamente. Te harás borlas en las cuatro puntas del vestido (DEU. 22.6-12).


CM: Yavé legisla sobre todos los aspectos de la vida, desde la conservación de los nidos, la construcción de las casas o las modas. Es una pena la falta de visión de un dios tan sabio al no considerar que las costumbres de los pueblos cambian y que legislar sobre tantas cosas pequeñas no es obra de una mente privilegiada, sino de gente más corriente. Que fortuna que los dioses estén dormidos. 

miércoles, 3 de agosto de 2016

DEUTERONOMIO: La destrucción del enemigo: objetivo bíblico. Y la posesión de la mujer, y si es hermosa tanto mejor.

DEUTERONIMIO: La destrucción del enemigo: objetivo bíblico. Y la posesión de la mujer, y si es hermosa tanto mejor.

NT (texto bíblico): Cuando te acerques a una ciudad para atacarla, le brindaras la paz. Si la acepta y te abre, la gente de ella será hecha tributaria y te servirá. Si en cambio quiere la guerra la sitiaras y pasaras a todo los varones al filo de la espada, pero las mujeres, los niños, los ganados y cuanto haya en la ciudad lo tomaras como botín. Así harás en todas las ciudades lejos de ti, pero en las ciudades de las gentes de Yavé no dejaras con vida a nada de cuanto respira… (DEU. 20.10-18).

CM (comentarios): Es la ley de la guerra, rendirse o morir, es lo que le queda al pueblo invadido. La rendición lleva consigo el vasallaje, el sometimiento al pueblo invasor, el abandono de sus costumbres, de sus dioses, de su cultura. La negativa supone la muerte para los hombres y la esclavitud para mujeres y niños, y la desposesión de todos sus bienes. Así se hará con todos los pueblos sometidos, y así lo han llevado a cabo durante siglos y siglos los invasores en todos los lugares. Y en el caso de guerra entre hermanos, a los deseos de conquista se le suma el odio, y por ello el resultado será aún mas brutal, nadie ni nada quedara con vida, es el exterminio, la desaparición del hermano por haberse desviado del camino supuestamente correcto; no cabe más crueldad ni abominación; pero así es el Dios de los judíos, de los cristianos y de los musulmanes, genocida, implacable, exterminador, malvado.

NT: Si para apoderarse de una ciudad enemiga tienes que hacer un largo asedio, no destruyas la arboleda, come sus frutos y no lo tales, que no es un hombre que pueda reforzar la defensa contra ti. Si no tiene frutos puedes derribarlos para hacer ingenios con que combatir la ciudad hasta que caiga (DEU. 20.19-20).

CM: Extraordinario el utilitarismo del creador, una misma cosa puede servir para objetivos diferentes (alimentación o instrumento de guerra) en función de su fruto. Y maléfica la comparación del árbol y del hombre, cuando se trata de enemigo, mientras el primero tiene una utilidad el segundo es un obstáculo y como tal ha de ser derribado; una muestra más del desprecio hacia la vida por parte de quien supuestamente la creo.

NT: Si en la tierra que Yavé te da en posesión fuere encontrado un hombre muerto en el campo, sin que se sepa quien le mato, tus ancianos y jueces medirán la distancia hasta la ciudades del contorno. Los ancianos de la más cercana tomaran una becerra que no haya trabajado, la llevarán a un valle oculto que no haya sido arado ni sembrado y allí la desnucaran. Entonces vendrán los sacerdotes para bendecir el nombre de Yavé y los ancianos lavaran sus manos sobre la becerra y dirán “no han derramado nuestras manos esta sangre ni la han visto nuestros ojos” (DEU. 21.1-9).

CM: Extraño ritual para declarar la inocencia del pueblo o expiar de la posible culpa y exonerar con ello al pueblo de Israel, al tiempo que con la muerte del becerro se bendice y rinde cuentas a Yavé. Aquí paz y después gloria. 

NT: Cuando en la guerra haga cautivos, si entre ellos viere una mujer hermosa y la deseas, la tomarás por mujer, la entraras en tu casa y ella se raerá la cabeza y se cortará las uñas; llorara a sus padres por un mes, después entraras a ella y seréis marido y mujer. Si después te desagradare, le darás la libertad y no la venderás por dinero ni la maltrataras, pues tu la humillaste (DEU. 21.10-14).

CM: Ya sabemos que las mujeres no son poseedoras de ningún derecho, están a la merced del hombre por decisión divina, por esta razón el hombre puede tomar a las mujeres que desee y abandonarlas cuando le venga en gana, mientras que un comportamiento mínimamente desleal de la mujer respecto del varón merece la condena e incluso la muerte. Como objeto que la mujer es para el hombre tiene un valor y es el de la hermosura, de suerte que si es por ello apetecida por el hombre éste es libre de tomarla y de repudiarla una vez saciado; pero previamente y en compensación podrá llorar a sus padres por un mes (del posible marido que tuviera no hace mención alguna, suponemos que Yavé no considera que pueda haber amor de por medio) y no ser maltratada ni vendida tras el repudio, pies bastante tuvo por se humillada. Así pues ¿que será de la mujer no hermosa, o de quien siéndolo no fue tomada como esposa por algún soldado israelita? Probablemente sería poseída (violada) por los soldados, tal como ha ocurrido en todas las guerras, pasadas y presentes, abandonada o vendida como esclava. No dejo de preguntarme que encuentran las mujeres en Dios para creer en él, cuando las trata de manera tan perversa.

NT: Cuando un hombre tenga dos mujeres, una amada y otra aborrecida y el hijo primogénito fuera de la aborrecida, será este quien tenga el derecho de primogenitura, dándole de sus bienes dos tantos (DEU. 21.15-17).

CM: Por una vez parece comportarse con “justicia” el divino Yavé y respeta el derecho de primogenitura en la persona y no en sus orígenes maternos. Desconfiando siempre de Yavé, quizás este comportamiento tan natural se deba a que en el momento de la concepción la aborrecida fuera la amada, y que la nueva amada llegará al hogar algo más tarde y suplantara el papel de la primera.