miércoles, 3 de agosto de 2016

DEUTERONOMIO: La destrucción del enemigo: objetivo bíblico. Y la posesión de la mujer, y si es hermosa tanto mejor.

DEUTERONIMIO: La destrucción del enemigo: objetivo bíblico. Y la posesión de la mujer, y si es hermosa tanto mejor.

NT (texto bíblico): Cuando te acerques a una ciudad para atacarla, le brindaras la paz. Si la acepta y te abre, la gente de ella será hecha tributaria y te servirá. Si en cambio quiere la guerra la sitiaras y pasaras a todo los varones al filo de la espada, pero las mujeres, los niños, los ganados y cuanto haya en la ciudad lo tomaras como botín. Así harás en todas las ciudades lejos de ti, pero en las ciudades de las gentes de Yavé no dejaras con vida a nada de cuanto respira… (DEU. 20.10-18).

CM (comentarios): Es la ley de la guerra, rendirse o morir, es lo que le queda al pueblo invadido. La rendición lleva consigo el vasallaje, el sometimiento al pueblo invasor, el abandono de sus costumbres, de sus dioses, de su cultura. La negativa supone la muerte para los hombres y la esclavitud para mujeres y niños, y la desposesión de todos sus bienes. Así se hará con todos los pueblos sometidos, y así lo han llevado a cabo durante siglos y siglos los invasores en todos los lugares. Y en el caso de guerra entre hermanos, a los deseos de conquista se le suma el odio, y por ello el resultado será aún mas brutal, nadie ni nada quedara con vida, es el exterminio, la desaparición del hermano por haberse desviado del camino supuestamente correcto; no cabe más crueldad ni abominación; pero así es el Dios de los judíos, de los cristianos y de los musulmanes, genocida, implacable, exterminador, malvado.

NT: Si para apoderarse de una ciudad enemiga tienes que hacer un largo asedio, no destruyas la arboleda, come sus frutos y no lo tales, que no es un hombre que pueda reforzar la defensa contra ti. Si no tiene frutos puedes derribarlos para hacer ingenios con que combatir la ciudad hasta que caiga (DEU. 20.19-20).

CM: Extraordinario el utilitarismo del creador, una misma cosa puede servir para objetivos diferentes (alimentación o instrumento de guerra) en función de su fruto. Y maléfica la comparación del árbol y del hombre, cuando se trata de enemigo, mientras el primero tiene una utilidad el segundo es un obstáculo y como tal ha de ser derribado; una muestra más del desprecio hacia la vida por parte de quien supuestamente la creo.

NT: Si en la tierra que Yavé te da en posesión fuere encontrado un hombre muerto en el campo, sin que se sepa quien le mato, tus ancianos y jueces medirán la distancia hasta la ciudades del contorno. Los ancianos de la más cercana tomaran una becerra que no haya trabajado, la llevarán a un valle oculto que no haya sido arado ni sembrado y allí la desnucaran. Entonces vendrán los sacerdotes para bendecir el nombre de Yavé y los ancianos lavaran sus manos sobre la becerra y dirán “no han derramado nuestras manos esta sangre ni la han visto nuestros ojos” (DEU. 21.1-9).

CM: Extraño ritual para declarar la inocencia del pueblo o expiar de la posible culpa y exonerar con ello al pueblo de Israel, al tiempo que con la muerte del becerro se bendice y rinde cuentas a Yavé. Aquí paz y después gloria. 

NT: Cuando en la guerra haga cautivos, si entre ellos viere una mujer hermosa y la deseas, la tomarás por mujer, la entraras en tu casa y ella se raerá la cabeza y se cortará las uñas; llorara a sus padres por un mes, después entraras a ella y seréis marido y mujer. Si después te desagradare, le darás la libertad y no la venderás por dinero ni la maltrataras, pues tu la humillaste (DEU. 21.10-14).

CM: Ya sabemos que las mujeres no son poseedoras de ningún derecho, están a la merced del hombre por decisión divina, por esta razón el hombre puede tomar a las mujeres que desee y abandonarlas cuando le venga en gana, mientras que un comportamiento mínimamente desleal de la mujer respecto del varón merece la condena e incluso la muerte. Como objeto que la mujer es para el hombre tiene un valor y es el de la hermosura, de suerte que si es por ello apetecida por el hombre éste es libre de tomarla y de repudiarla una vez saciado; pero previamente y en compensación podrá llorar a sus padres por un mes (del posible marido que tuviera no hace mención alguna, suponemos que Yavé no considera que pueda haber amor de por medio) y no ser maltratada ni vendida tras el repudio, pies bastante tuvo por se humillada. Así pues ¿que será de la mujer no hermosa, o de quien siéndolo no fue tomada como esposa por algún soldado israelita? Probablemente sería poseída (violada) por los soldados, tal como ha ocurrido en todas las guerras, pasadas y presentes, abandonada o vendida como esclava. No dejo de preguntarme que encuentran las mujeres en Dios para creer en él, cuando las trata de manera tan perversa.

NT: Cuando un hombre tenga dos mujeres, una amada y otra aborrecida y el hijo primogénito fuera de la aborrecida, será este quien tenga el derecho de primogenitura, dándole de sus bienes dos tantos (DEU. 21.15-17).

CM: Por una vez parece comportarse con “justicia” el divino Yavé y respeta el derecho de primogenitura en la persona y no en sus orígenes maternos. Desconfiando siempre de Yavé, quizás este comportamiento tan natural se deba a que en el momento de la concepción la aborrecida fuera la amada, y que la nueva amada llegará al hogar algo más tarde y suplantara el papel de la primera.


1 comentario:

  1. Reitero mi postura en contra de este dios, y pobres de los que leen esto y no piensan

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