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lunes, 7 de abril de 2014

EXODO: Todo a punto, y fin del Éxodo

NT (texto bíblico): Moisés convoca a su pueblo y les comunica cuanto Yavé ha ordenado hacer (Ex. 35.1-19). Todos los que eran hábiles en determinadas tareas, hombres y mujeres, se ofrecieron para colaborar y aquellos que disponían de objetos valiosos (anillos, cadenas, brazaletes,…) u objetos de oro, plata, bronce, etc., pieles o cualquier otra cosa de valor lo entregaron para contribuir a la obra de Yavé (Ex. 35.20-29).

CM (comentario): Es difícil explicarse como todavía podían disponer de oro, después de haberlo ofrecido anteriormente para construir el becerro de dicho material. Considerémoslo como licencias literarias del autor. En todo caso, gran parte de estas riquezas que el pueblo israelí transporta en la egida es fruto de las donaciones del pueblo egipcio, que de esta forma contribuye a los honores a Yavé. En éste pasaje ha debido de basarse la iglesia de Roma para acumular la inconmensurable riqueza que posee, fruto de donaciones con el sano propósito de aliviar el tiempo de espera en el purgatorio y de expolios de toda naturaleza.  

NT: Yavé ha elegido a Besalel, hijo de Uri y a Oliab, hijo de Ajisamec, al primero como orfebre y al segundo como escultor (Ex. 35.30-35).

CM: No sabemos si estos ciudadanos eran realmente artistas, especialistas, a los que Yavé, conocedor de las habilidades de todos los hombres dada su sabiduría infinita,  encarga realizar esas tareas o por el contrario, haciendo uso de su infinito poder les confirió el don del diseño, de la talla y del arte de esculpir en ese mismo momento. En este último caso, imaginamos la extrañeza de ambos personajes al sentirse de forma repentina poseedores de un extraordinario don que antes no poseían.

NT: Iniciadas las obras, resulta que las ofrendas del pueblo son superiores a las necesidades y Moisés hace publico que no se traigan más dones (Ex. 36.3-7).

CM: El libro parece querer mostrar la extraordinaria generosidad del pueblo israelita para con su dios, puesto que es difícil imaginar que el pueblo disponga en exceso de objetos de tanto valor. La iglesia romana jamás osaría decir a sus fieles que dejen de enviar remesas de bienes; en su infinita codicia, en España, esta poniendo a su nombre todo aquello que no tiene dueño o tradicionalmente era considerado del pueblo, como  huertas, solares, iglesias y sus anexos, cementerios y por supuesto la casa del cura, naturalmente con el beneplácito y el respaldo legal del gobierno.

NT: Se construyo el tabernáculo (Ex. 36.8-38), el arca y la mesa (Ex. 37.1-16), los candelabros y el altar (Ex.37.17-29), el altar del holocausto y el atrio (Ex. 38.1-20).

CM: El libro detalla la elaboración de cada uno de los elementos que conforman el recinto para el sacrificio, tal como Yavé había ordenado hacer a Moisés en el monte Sinaí.

NT: El total del oro empleado en la obra es de veintinueve talentos con setecientos treinta siclos, la plata se eleva a cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, el bronce subió a setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos (Ex. 38.24-31).

CM: La cuestión es determinar cual es la conversión de talentos a la unidad de medida moderna, como el kilo o el gramo. Si tal como parece, el talento en aquellos tiempo es el equivalente a 34 Kg., se necesitaron mas de 986 Kg. de oro, más de 3400 Kg. de plata y más de 2380 Kg. de bronce. En total más de 6766 Kg. Una cifra demasiado elevada para transportar por el desierto; aunque con la ayuda de Dios toda carga se hace menos dura y más llevadera.

NT: Se confeccionaron las vestimentas sacerdotales y se engalanaron con piedras preciosas (topacio, esmeralda, rubí, zafiro, diamante, ópalo, ágata, amatista,… engastadas en capsulas de oro y anillos de oro. Hicieron de oro puro la diadema sagrada y grabaron en ella “Santidad a Yavé” (Ex. 39.1-31).       

CM: Cuanta diferencia entre el cielo y la tierra, entre el reino de Yavé y el de los humanos, en aquel no hay bienes materiales, todo es inmaterial, según dicen, pero Yavé parece echar de menos lo material, todo aquello que ha sido posible gracias a su obra creadora y sobre todo lo que es lujo para los hombres, el oro, el metal más preciado y las piedras preciosas, y el lino y la púrpura y cuantos materiales más valiosos, como si quisiera que su mundo, el mundo que el mismo ha creado, lo sea de esplendor, de lujo, de excesos, de ansia de poder, cuando en su inmensa sabiduría debe saber que los bienes materiales lujosos solo estarán en posesión de los más poderosos.

NT: El día primero del año segundo fue alzado el tabernáculo (Ex. 40.17) y todo fue dispuesto como estaba previsto. Entonces la nube cubrió el tabernáculo y la gloria de Yavé lo lleno (Ex. 40.34). Y si la nube no se alzaba, no marchaban hasta el día en que se alzaba. Pues la nube de Yavé se posaba durante el día sobre el tabernáculo y durante la noche la nube se hacia ígnea a la vista de todos los hijos de Israel, todo el tiempo que duraran sus marchas (Ex. 40.37-38).

CM: Y de esta forma acaba el relato del Éxodo. El pueblo de Israel, emprende la marcha hacia la tierra prometida una vez que Yavé ha comunicado a su pueblo, a través de Moisés, los mandamientos, la ley sagrada de obligado cumplimiento para el pueblo hebreo (no sabemos si hemos de extenderlo al resto de la humanidad, no elegida por su creador) y han sido creado todos los elementos para la construcción de tabernáculo.


Así que ahora el pueblo de Israel ha de transportar la enorme carga de siete mil kilos en oro, plata y bronce (materiales que ya debían poseer con anterioridad en forma de adorno y ahora transformados en objetos de culto) y todas las paredes del tabernáculo y demás elementos del altar. Siempre guiados por la nube sagrada que durante el día se alza sobre el tabernáculo y entonces el pueblo emprende su ruta, mientras que en la noche la nube se hace ígnea, suponemos que se hace gris oscura y por tanto no visible y entonces paran para descansar, lo que parece razonable por otra parte. Salvo que no entendemos bien como trasladaban el tabernáculo.

martes, 25 de marzo de 2014

EXODO: Los israelitas, un pueblo de dura cerviz

NT(texto bíblico): Mando Yavé a Moisés construir dos tablas de piedra y llevárselas a la mañana siguiente para escribir en ellas lo que estaba escrito en las que rompió (Ex. 34.1-4). Al día siguiente Moisés sube al monte y se dirige a Yavé en estos términos: “Dios misericordioso y clemente, tardo en ira, que mantiene su gracia por mil generaciones y perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, pero no los deja impunes y castiga la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación” (Ex. 34.6-7).

CM(comentarios): Moisés conoce bien a Yavé el misericordioso y clemente, pero también el castigador, perdona pero no deja nada impune, es decir castiga y perdona después, esta es la misericordia divina, nadie se libra del castigo, ni siquiera sus descendientes por cuatro generaciones, de forma que los hijos, nietos y biznietos deben seguir siendo castigados por el pecado cometido por sus progenitores y los progenitores de sus progenitores. Una autentica barbaridad que no se sostiene ni hoy ni ayer, y que muestra la nula capacidad misericordiosa de Yavé y de sus seguidores, comenzando por el representante e  interlocutor de la divinidad, Moisés.

NT: Moisés no se siente capacitado para llevar a su pueblo sin la dirección de Yavé y éste le dice que hará prodigios como no se han hecho jamás, hará cosas terribles, arrojará a los pueblos antes mencionados y ordena a Moisés no pactar con esos pueblos, derribad sus altares, romped sus cipos y destrozad sus aseras y no adores a otro dios que a mi porque soy celoso (Ex. 34.8-16).

CM: De nuevo Yavé muestra su falta de piedad para con el resto de pueblos que no le adoran; al menos podría darles la oportunidad de conocerlo, mostrarles su poder y hacer que abandonen sus creencias para creer exclusivamente en Yavé, dado que es el único dios, pero por el contrario parece más interesado en ser solo el dios de Israel, de forma que condena de antemano a todos los que no sean su pueblo elegido, pueblo por otra parte tan digno o indigno como los demás, puesto que el propio Yavé reconoce la maldad de su pueblo, a quienes tanta veces se ve obligado a castigar por incumplir sus preceptos. Pero también reconoce su propia maldad al manifestar que hará cosas terribles.

NT: Yavé sigue enumerando los preceptos que han de cumplir los israelitas, no hacer dioses de metal, guardar las fiestas, todo primogénito es de Yavé y será redimido, descansar el séptimo día, tres veces al año se prosternaran ante Yavé, no asociar el pan a la sangre de la victima, llevar a la casa de Dios las primicias de los frutos del suelo. Estuvo Moisés cuarenta días y cuarenta noches en el monte Sinaí sin comer ni beber, mientras Yavé escribía en las tablas los diez mandamientos de la Ley. Bajó Moisés radiante al campamento y así lo vieron los hijos de Israel (Ex 34.17-35).

CM: Ya en el versículo Ex. 24-18 nos dicen que Moisés estuvo en el Sinaí, cuarenta días y cuarenta noches, allí le dice como tiene que construir el tabernáculo y todo lo demás y le entrega las tablas de piedra con su ley escrita escrito con su prodigioso dedo. Los israelitas, viendo que Moisés tarda en bajar fabrican el becerro de oro, ¡que ganas de adorar a alguien o a algo! Moisés se enoja y tira las tablas y las rompe (Ex. 32.19), así que tiene que volver a hablar con Yavé para encargarle otras nuevas. Moisés vuelve a subir al monte Sinaí y Yavé le vuelve a enumerar las leyes que han de cumplir y ha transcurrido de nuevo cuarenta días y cuarenta noches, cuando baja Moisés con las nuevas tablas lo hace de forma radiante, no enojado como antes por culpa del becerro de oro que ya destruyera Moisés en la primera bajada.


Así pues debemos deducir que Moisés pasó en total ochenta días y ochenta noches en el Sinaí, en dos fases, todo por culpa del dichoso becerro y la ruptura de las primeras tablas; salvo que se tratase de dos interpretaciones distintas, escritas por dos autores distintos y mezclados sin corrección. En cuyo caso ¿Cuál seria la verdadera versión? ¿hubo becerro de oro o no? ¿se confeccionaron dos bloques de tablas o solo uno? ¿Era el pueblo israelita de tan dura cerviz? Así pues si hemos de poner en duda algunos de los versículos, ¿Por qué no poner en duda a todos? En definitiva no es más que el fruto de la imaginación de unos escritores anónimos en tiempos desconocidos.

jueves, 13 de marzo de 2014

EXODO: La bondad de Yavé

NT (texto bíblico): Al día siguiente, Moisés sube de nuevo al monte con objeto de pedir a Yavé perdón para su pueblo ofreciéndose él mismo como victima, a lo que Yavé contesta que quien ha pecado contra él es a quien borrara de su libro. Le manda conducir al pueblo al lugar que dijo, guiado por un ángel, y cuando llegue el momento los castigará de sus pecados (Ex. 32.30-34). Y castigo Yavé al pueblo por el becerro de oro (Ex. 32.35).   

CM (comentarios): Se entiende que borrar significa quitarles la vida; Moisés ofrece la suya por el pecado de su pueblo y Yavé le exonera de culpa, y no solo no perdona a su pueblo sino que guarda el castigo para más adelante. Es demasiado grave lo cometido por el pueblo elegido, adorar a un becerro de oro; por mucho menos Yavé ha mostrado su cólera contra todo ser viviente. Claro que por esta razón deberían ser exterminados todos aquellos que adoran a cristos, vírgenes, santos y diablos, sin olvidar a los griegos, romanos y a todas las civilizaciones que a lo largo de la historia han orado delante de las más variadas imágenes. Habría que concluir en que Yavé no esta en absoluto satisfecho de la creación a tenor de la imperfección de su mayor obra, el hombre y la mujer derivada de una costilla del primero. Pues podría haber desecho el entuerto, al parecer tenía poder para ello, pero no es perfecto dado que la imperfección va asociada a su obra, según reconoce él mismo en numerosos pasajes. 

No ha sido suficiente que tres mil personas hayan sido asesinadas por sus propios familiares (mate cada uno a su hermano, a su amigo, pero ¡que vileza!, ¡que crueldad!),   sino que los vivos tendrán que seguir su camino hacia la tierra prometida, para ser castigados más tarde como se merecen, por haber pecado contra su propio asesino. No podemos sino alarmarnos ante el número de personas que siguen estas enseñanzas de forma piadosa, ¡que grave contradicción!

Yavé ni olvida ni perdona, es implacable.

NT: Da Yavé la orden de partida y les anuncia que ira un ángel delante que arrojara al cananeo, al amorreo, al jeteo, al fereceo, al jeveo y al jebuseo (Ex. 33.1-2). Pero Yavé no ira con su pueblo, no sea que le destruya en el camino y el pueblo se deshizo de sus galas (Ex. 33.3). 

CM: No es posible entender tanta crueldad. ¿Qué mal han cometido los pueblos que habitan la tierra de Canaan para ser desalojados y dar cabida a otro pueblo, elegido por dios, pero a su vez indigno, perverso, de dura cerviz, pecador y prevaricador? No hay razón alguna para tanta maldad, salvo el cumplimiento de una absurda promesa hecha a Abraham de sacarles de Egipto y llevarles a una nueva tierra fértil, pero ocupada por otros hombres y mujeres a los que habría de asesinar o expulsar de su territorio, sin que Yavé sienta la mas minima compasión, sino, más bien al contrario, gozo y satisfacción, porque da muestras de su inmenso poder, de su extraordinaria capacidad exterminadora, genocida, para llevar a cada ser viviente el pánico, el insuperable miedo a dios. Todavía hay quien cree que las calamidades que ocurren en la Tierra son fruto de la voluntad divina, pero contrariamente a acusar a Dios de malvado por tales desgracias, piensan que es un castigo por nuestros pecados, por nuestras malas acciones y ante ello piden clemencia y dan gracias al dios salvaje porque el castigo siempre podría haber sido peor.

¿No consideran aquellos que creen en ese dios cruel que serian más libres si se desposeyeran de él, si se liberaran de las ataduras de la creencia en la divinidad?    

Por otra parte Yavé no se siento cómodo con su pueblo, no se fía en absoluto de él, ni tampoco de si mismo  y por ello no le acompaña, no sea que cometan algún desliz y no pueda contener su cólera y acabe aniquilándolos. Se muestra así un dios débil, inseguro de si mismo, inseguro de su pueblo, pero persistente en su idea de hacer que el pueblo de Israel ocupe los territorios que hasta el momento ocupan otros pueblos, aunque ello conlleve nuevas muertes inocentes de hombres y mujeres de todas las edades y hambre, desolación y penuria para los supervivientes.

NT: Moisés tenía su tienda instalada fuera del campamento y cuando se dirigía a ella todo el pueblo se levantaba y se postraba cuando llegaba la columna de nube desde la que Yavé se dirigía a Moisés (Ex. 33.7-11). Pregunta Moisés ¿en que vamos a conocer yo y tú pueblo que hemos hallado gracia a tus ojos sino en que marchas con nosotros? Muéstrame tu gloria; a lo que Yavé responde “que ante su bondad hago gracia a quien hago gracia y tengo misericordia de quien tengo misericordia (Ex. 33.12-23).

CM: Hace tiempo que Dios dejo de representarse de esta forma tan original, en medio de una nube. Muchos pueblos veían en las espesas nubes al dios que les traía fertilidad para la tierra o desgracia en forma de tormentas y lluvias torrenciales. Lo cierto es Yavé ha desaparecido por completo y no se presenta en ninguna de las formas posibles.

La nube era la forma de saber que Yavé y Moisés estaban parlamentando, la columna de nube en la que aquel se muestra, porque la cara de Dios no puede mostrarse a los hombres, pero si puede mostrar las espaldas a Moisés, quien no conoce el camino a seguir, de forma que Yavé tendrá que ir delante y no estando seguro de nada pide a Yavé que le muestre su gloria, algo inconcebible, puesto que Yavé ha dado suficientes muestras a Moisés de si mismo.  


Yavé le contesta que pasará ante él toda su bondad, puesto que él hace gracia a quien hace gracia y tiene misericordia de quien tiene misericordia. Una sencilla formula para decir que hace lo que le viene en gana, que de forma caprichosa ejerce el bien (en escasas ocasiones) o el mal (en la mayoría de las ocasiones); tal vez para Yavé el bien es la ausencia del mal. Y todo esto gracias a su bondad, extraordinaria forma de tergiversar el significado de las palabras.

miércoles, 26 de febrero de 2014

EXODO: Moisés, el exterminador

NT (texto bíblico): Yavé le dio a Moisés dos tablas de piedra con el testimonio, escritas por el dedo de Dios (Ex. 31.18).

CM (comentarios): El literal de la Biblia es imposible de tomarlo en consideración fundamentalmente por las contradicciones que representan, cuando no por lo absurdo de las situaciones; bien es cierto que habría de tomarse, en ocasiones, de forma figurada ¿cuándo hay que considerarlo como figurado y cuando no? La Biblia esta concebida al margen de la dimensión temporal, por consiguiente no resiste la evolución del conocimiento, de ahí que sus seguidores sean personas conservadoras que desprecian el presente y con ello la ciencia y la tecnología. Todavía hay muchas personas que interpretan la Biblia al pie de la letra (integristas cristianos, islámicos y judíos) cayendo así en lo ridículo, en lo grotesco, en lo patético, pero también en el fanatismo, y esto si es grave puesto que trae consecuencias muy nefastas para los no creyentes y discrepantes con la doctrina, incluido asesinatos individuales y colectivos. Sigue ocurriendo en nuestro siglo XXI.    

NT: Viendo el pueblo que Moisés no bajaba del monte Sinaí, pidieron a Arón que les fabricase un dios que vaya delante de ellos, puesto que de ese tal Moisés, que les había sacado de Egipto, no había noticias desde hacia tiempo (Ex. 32.1). Arón mando tomad todos los arillos de oro y tras fundirlo construyo un becerro que representara a Yavé y ante él ofrecieron sacrificios al día siguiente y comieron y bebieron y se pusieron a danzar (Ex. 32.2-6).          

CM: En cuanto Moisés esta ausente durante un tiempo el pueblo se siente desorientado, no sabe que hacer ni como actuar, y a Arón, que tan eficaz se había mostrado en otras ocasiones, no se le ocurre otra idea que fundir todo el oro que llevan como pendientes (debía de tratarse de una costumbre arraigada en el pueblo) para hacer una figura que representara al mismo Yavé. No es de extrañar que tanta obsesión divina por el oro se transmitiera al pueblo de Israel y estos creyeran que era la mejor manera de adorar a su dios. Se lo debieron de pasar la mar de bien, puesto que comieron y bebieron y bailaron, probablemente hasta el amanecer del día siguiente, un autentico desmadre colectivo. Pronto sufrirían las consecuencias de tan altos desmanes.

NT: Yavé manda a Moisés bajar a encontrarse con su pueblo prevaricador, y de cerviz dura. Déjame que  se desfogue contra ellos mi cólera y los consuma (Ex. 32.7-9).

CM: De nuevo se muestra a un Dios intolerante que no perdona el más mínimo desmán de su pueblo, a pesar de que, en su ignorancia, se deshacían de parte de sus bienes para crear una figura con el objetivo de complacer y de adorar al mismo Yavé. Pero no entendían que Yavé no quiere ser representado bajo forma alguna, así pues no cabe sino que la ira de Dios se extienda sobre su pueblo y lo consuma, sin que sepamos muy bien cual es el significado exacto de esta palabra en el contexto, pero nos podemos temer lo peor, es decir el exterminio; es lo mejor se sabe hacer.

Pero Moisés le implora clemencia y le convence con el siguiente argumento: que dirán los egipcios ¿les saca de Egipto para después hacerlos perecer en las montañas y para exterminarlos de sobre la tierra? Acuérdate de Abraham, Isaac y Jacob, a quienes promestistes descendencia. Así que Yavé quedo arrepentido y el pueblo de Israel perdonado. Sí, así es, arrepentido Yavé ¿pero que dios es éste Yavé?

Esta vez Moisés tuvo habilidad para enfrentarse a su dios (corrió un serio peligro, es cierto, porque la ira divina podría haber sido descargada sobre su osadía) y llegar a convencerle para que contuviera su cólera, de forma que se situó por encima de Dios en sabiduría, otra contradicción más de este libro que tantos seguidores tiene. Aunque la clemencia duro poco.

NT: Bajó Moisés con las dos tablas que Dios le había entregado escritas por ambos lados y al oír la algarabía del pueblo, entro en cólera y tiro las tablas y las rompió. Tomo el becerro de oro y lo quemo hasta reducirlo a cenizas, que mezclo con agua, haciéndosela beber a los hijos de Israel (Ex. 32.17-20).

 CM: Así pues, todo quedo en balde, no fue un accidente sino fruto de la ira de Moisés, alguien al que le deberíamos suponer una mayor templanza. No fue cualquier cosa lo que arrojo al suelo y rompió, sino una parte importante de la ley divina, escrita por el mismo Dios en la piedra, y por ambos lados. Aunque de alguna forma debemos comprender la ira de Moisés, puesto que después de convencer al mismo Dios para que aplacara su cólera y no exterminara al pueblo de Israel, éste se encuentra todavía con la euforia festiva; en ese momento duda si el pueblo merece tal perdón.

Pero, en su cólera, Moisés no solo destroza las tablas en formato piedra que Yavé le había entregado, sino que rompe el becerro, sin tener la precaución de recoger los restos de oro para otros menesteres, dado el interés de Yavé en hacer objetos de oro que adornaran el templo de su adoración.

NT: Aron justifica la acción de su pueblo por su maldad, “tu sabes cuan inclinados al mal es este pueblo” (Ex. 32.22). Moisés reúne entonces al pueblo y le manda ceñir su espada sobre su muslo e ir al campamento de puerta en puerta y matar cada uno a su hermano, a su amigo, a su deudo. Y esto fue lo que hicieron los hijos de Levi y perecieron aquel día unos tres mil del pueblo. Moisés, les dijo “hoy os habéis consagrado a Yavé, haciéndole cada uno oblación del hijo y del hermano; por ello recibiereis hoy bendición” (Ex. 32.25-35).

CM: De forma que el pueblo elegido es un pueblo inclinado al mal, en tal caso podría Yavé haber elegido al pueblo egipcio, que tanta generosidad mostró con los israelitas, cuando estos, contra su propia voluntad se vieron lanzados al desierto en busca de una tierra prometida que no llega. Esta duda del pueblo le hace merecedor del castigo, un castigo que Yavé, en un acto de cólera y de irresponsabilidad, pretende que sea de exterminio total, absurda idea, y que Moisés convierte, por su propia cuenta en un exterminio parcial. Tres mil personas son asesinadas de manera premeditada y brutal por sus propios hermanos.

Moisés debería, por tanto, pasar a la historia como el primer exterminador en masa, después del propio Yavé, naturalmente, que tantos males envío a los humanos por puro capricho. Podremos suponer, que Moisés, tan acostumbrado a la maldad divino, debiose parecer que su decisión y orden de asesinato era una pequeñez. Obra de un aprendiz.

¿Es esta la forma como debemos resolver los problemas en la Tierra? ¿Asesinando a unos cuantos para dar ejemplo? Es lo que cabria deducir de este apartado del Éxodo. Al menos, es la forma en que Moisés, el líder político y espiritual, resuelve el conflicto.

Moisés, se siente satisfecho, en ningún momento arrepentido y alaba a su pueblo porque con esta brutal matanza se han consagrado a Yavé, han hecho oblación, es decir han sacrificado a seres humanos y por eso recibirán la bendición de ese dios cruel y primitivo,  al que tantos hombres y mujeres de esta Tierra nuestra adoran todavía, de forma irreflexiva e irracional.


viernes, 14 de febrero de 2014

La perfumería de Dios

NT: Ordena Yavé construir un altar para quemar en él incienso. Será de madera de acacia revestido todo él de oro, incluida las patas, de las que colgaran sendas anillas de oro. Arón hará sobre él expiación una vez al año con la sangre de la victima expiatoria y se continuara de generación en generación (Ex. 30.1-10).

CM: Esta nuevo altar es exclusivo para quemar incienso y expiar los pecados con la sangre de la victima, rito que queda instituido para las generaciones venideras de judíos, dando a entender que las costumbres no cambian. Es obsesiva la pretensión de Yavé de recubrirlo todo de oro, pareciese que la material y lo espiritual deban ir unidos, al menos cuando se le honra. La Iglesia Católica ya se ha encargado de convertir lo espiritual en un magnifico negocio.

NT: Dijo Yavé: Cuando enumeres a los hijos de Israel, cada uno deberá entregar para el tabernáculo medio siclo como rescate por su vida (Ex. 30.11-16).

CM: Es decir, que formar parte del censo suponía una exposición a la muerte y con esta entrega el israelita quedaba exonerado de peligro alguno. Queda instaurado el primer impuesto religioso para contribuir al culto, debiendo hacerse por igual para todos, ricos y pobres, quizás para destacar la igualdad de los seres humanos antes Dios, aunque éste, pudiendo hacer, porque es todopoderoso, que la desigualdad no sea tan grande en la Tierra la permite, siendo indiferente a ella.

El siclo es una unidad de medida de peso que en este caso debía corresponder, el medio siclo, con una moneda de plata de aproximadamente 5 gramos. Como todo lo establecido en la Biblia es para perpetuarse, se debe entender que esta medida ha de variar en cuantía conforme pasan los años, por aquello de la devaluación de la moneda y de mayor gasto en los ritos religiosos. Pero, mientras el valor de las cosas aumenta con el tiempo, la miseria es ajena al paso del tiempo.

NT: Yavé encarga a Moisés hacer un pilón de bronce para las abluciones, en donde Arón y sus hijos se lavaran pies y manos antes de entrar en el tabernáculo, para que no mueran (Ex. 30.17-21).

CM: De nuevo la eterna amenaza de la muerte, subsanada con la ablución de pies y manos, antes del culto. Esta vez no manda recubrirlo de oro, naturalmente no es un elemento para el sacrificio ni para la adoración sino la antesala al tabernáculo y destinado a los sacerdotes.

NT: Aún Yavé ha de decirle a Moisés como ha de preparar el óleo y la tiamama para la unción, que no se ha de derramar sobre cuerpo de hombre alguno, sino que será exclusivamente para Yavé (Ex. 30.22-38)

CM: Yavé establece las medidas que ha de usar para fabricar el aceite con el que le ungirán y se las comunica a Moisés, intermediario de por vida entre Yavé y sus fieles: quinientos siclos de mirra de primera, doscientos cincuenta siclos de cinamomo aromático y otro tanto de caña aromática, quinientos de casia, un hin de aceite de oliva. Con esta mezcla rociara el tabernáculo, el arca, la mesa y todos los utensilios.

También hará una mezcla con estacte, uña aromática, gálbano e incienso purísimo, a partes iguales y hará con ello una timiama, conforme al arte de la perfumería, salado, puro y santo. Una vez pulverizado lo pondrá en el tabernáculo.

Yavé muestra, por tanto, sus excelentes dotes de perfumero, conocedor de todas las sustancias posibles para hacer la mezcla mas aromática posible, no en balde es el creador de todas las cosas y conocedor de sus propiedades. Pero es importante que tengan en cuenta que estas mezclas solo tienen como destino los ritos en su honor y nunca deberán utilizarse para otro fin, porque quien lo hiciere será borrado de en medio de mi pueblo (Ex. 30.33 y 30.38). De nuevo la amenaza de muerte ante el incumplimiento de un mandato divino, que debe perpetuarse en el tiempo.

NT: En estos versículos se desvela el artífice de las obras que Yavé ha encargado hacer, se trata de Besalel, de la tribu de Judá, manufacturero, labrador de metales y piedras preciosas y Odolías, de la tribu de Dan, su socio (Ex. 31.1-6). Yavé estable el sábado como día santo y el que lo profane será castigado con la muerte (Ex. 31.13-14).

CM: así pues, Yavé disponía de un autentico artista para llevar a cabo tanta orfebrería, aunque no tengamos noticias fuera de la Biblia de su existencia, debiera haber pasado a la historia del arte como uno de los primeros genios en la materia. Sin embargo, de momento no conocemos nada de quienes fueron los arquitectos o perfumeros, pero si destaca Yavé que puso la sabiduría en el corazón de todos los hombres hábiles para que ejecutaran cuanto había ordenado.

Es una lastima que no haya continuado poniendo sabiduría en el corazón de los hombres después de tantas milenios de calamidades en la historia de los seres humanos, pero parece, a tenor de lo que refleja la Biblia, que todo lo que hace Dios es para agradar a si mismo.

Pues bien, se establece el sábado como día festivo y se trabajara los restantes seis días de la semana. El sábado queda, pues, destinado a servir a Dios, como también hiciera él después de crear el mundo en seis días, dejando el séptimo para descansar, cosa realmente extraña, porque es inimaginable concebir cansancio en quien es todopoderoso e incansable, si tal cansancio fuera posible concebiríamos a un Dios fatigado, perezoso e incluso, porque no, depresivo, sobre todo después de contemplar los múltiples errores en su obra, llegar a la conclusión de que queriendo hacer una obra perfecta, hizo algo indigno de él, no hay más que contemplar a la máxima criatura de la creación, el hombre, una mezcla de bondad y maldad, de contradicciones irresolubles, e incluso capaz de negar a su propio creador.


Así pues el sábado es el día de descanso, para los judíos, para los cristianos será el domingo. Y ¡cuantos muertos podríamos contar si realmente se cumpliera la sentencia anticipada de Dios, de condenar a muerte a todos aquellos que incumplan con el mandato de no trabajar en el día dedicado al señor! Claro que si ello hubiera de cumplirse, el día santo no habría vuelos, ni viajes en ferrocarril, ni funcionarían las fabricas, ni habría servicios de mantenimiento, ni se establecería en la sociedad el debate de si abrir o no los comercios en día tan señalado, pero ¿Cómo iba Dios a pensar que las cosas fueran a evolucionar de tal manera? quizás Dios no prevería que el mundo que él creo iba a cambiar de forma tan extraordinaria, o quizás el hombre, su figura máxima, desoyéndole se ha dedicado a investigar por su cuenta y a hacer que la sociedad evolucione y que no sea necesario hacerle sacrificios, ni temer a sus amenazas de muerte por cualquier incumplimiento por grave que éste sea.

viernes, 7 de febrero de 2014

ÉXODO: El rito y los sacrificios


NT (texto): Yavé manda hacer vestiduras para Aaron: un pectoral, un efod, una sobretúnica, una túnica a cuadros, una tiara y un ceñidor y nombre a los hijos de Aarón sacerdotes. Se emplearan para ellas oro y telas tejidas en jacinto, púrpura y carmesí y lino fino (28.1-5). Yavé dice como se han de hacer (Ex. 28.6-43).

CM (comentarios): Acabados los detalles de la morada y del altar, llega la hora de engalanar a los sumos sacerdotes, aquellos elegidos por el propio Yavé para servir de intermediarios entre él (Dios) y el pueblo. Es decir la representación de la divinidad en la tierra, que en connivencia con el poder civil (en este caso identificados ambos) tanto han ayudado a subyugar a los seres humanos.

Yavé establece un régimen político-religioso hereditario, son los hijos de Aarón los encargados de llevar a cabo tan alta misión, obviando la posibilidad de que existan otras personas (naturalmente varones, ya sabemos que Dios es un ser machista) más capacitadas para el cargo.

En cualquier caso, la realización de sacrificios al ser supremo requiere cierto engalanamiento, a los ojos de Dios, de tal forma que se requiere de toda una liturgia adornada de las vestimentas adecuadas, cuanto más sofisticadas mejor. Así pues el efod (prenda que se apoyara en los hombros y colgará para soportar el pectoral) debe ser de oro e hilo torzal de lino, violeta, púrpura escarlata y carmesí, artísticamente entretejidos, ¡Cuánto detalle! Llevara dos hombreras y un cinturón de igual tejido y sobre cada hombrera una piedra de ónice talladas en las que irán grabados los nombres de los hijos de Israel.

El pectoral será cuadrado y del mismo material, guarnecido de pedrería (sardónica, topacio, esmeralda, rubí, zafiro, diamante, ópalo, ágata, amatista, crisolito, ónice y jaspe) y engarzadas en oro.  El pectoral ira unido al efod mediante anillos de oro, como no podría ser menos. En fin todo un lujo para un pueblo errante que tantas calamidades y persecuciones habían sufrido en el todavía cercano Egipto. Pero recordemos que el pueblo egipcio, por temor, por generosidad o por ignorancia ofreció al pueblo israelita, en su égida, todo cuanto poseía en riquezas materiales. Pero al tratarse de un libro sagrado, cualquier cosa es posible por increíble que parezca.

El efod lleva una sobretúnica hecha de jacinto adornada con granadas de jacinto, de púrpura y de carmesí, alternando campanillas de oro todo en derredor, con objeto hacerse oír al entrar y salir del santuario. Un detalle adicional que llevará el sumo sacerdote Aarón será una diadema laminada en oro puro. Para Aarón y sus hijos se harán túnicas, tiaras y calzones de lino que llevaran desde la cintura hasta los muslos.

Todo lo anterior será ley perpetua para Aarón y para toda la descendencia después de él.

Sorprende este afán divino por el lujo excesivo, por lo material. Lujo que ha heredado al Iglesia Católica, ejemplo de organización poderosa, que bajo el paraguas de las esencias religiosas y del más allá, goza de un extraordinario poder mundano, en forma de bienes inmuebles, incontables obras de arte de incalculable valor e innumerables intereses económicos y financieros en el ámbito internacional.

NT: Es hora de consagrar a los sacerdotes. Yavé encarga tomar un novillo y dos carneros, junto con panes y tortas ácimas y vestir a Aron y sus hijos con  las vestimentas confeccionadas para el rito. Degollara el novillo, derramara su sangre al pie del atar, separara las entrañas y las quemara en el altar y separara la carne y todo lo demás y lo quemara fuera del campamento. Después deguellara uno de los corderos y regara con su sangre el atar y después lo descuartizara y lo quemara en el altar. Con la sangre del otro cordero untara el lóbulo de la oreja derecha de Aron y de la de sus hijos y ungirá a Aron y sus hijos y sus vestimentas junto con el óleo de unción. De esta forma serán consagrados. Este cordero no será quemado sino consagrado (Ex. 29.1-22).

Después tomará los ácimos y los agitara y quemara sobre el altar y agitaras medio pecho del cordero como ofrenda ante Yavé, del otro medio lo cocerán y Aron y sus hijos lo comerán junto con los ácimos del cestillo y si queda algo será quemado porque nadie más lo podrá comer porque es cosa santa (Ex. 29.23-34).

CM: Naturalmente hoy día este tipo de sacrificio resulta primitivo y salvaje, si bien en aquellos tiempos remotos podría parecer absolutamente natural, de hecho las primeras civilizaciones han sacrificado animales e incluso a personas para rendir culto a su dios, aplacar su ira y obtener supuestos beneficios. Pero la idea de perpetuar el sacrificio a través de las sucesivas generaciones pareciese hacernos ver que Yavé, en su intemporalidad, no tuviera una concepción clara del transcurrir del tiempo en el ser humano a lo largo de la historia, pues debería haber supuesto que esta forma de sacrificio puede resultar brutal en otros momentos históricos. Como no deberíamos dudar de este conocimiento supremo y total de Yavé, hemos de suponer que los escritores bíblicos se tomaban demasiadas licencias e interpretaciones a cerca de las palabras de su dios.

Yavé no deja de precisar hasta el mínimo detalle, como debe llevarse a cabo el sacrificio para cada uno de los animales, que partes deben ser quemadas y cuales no, la separación de las entrañas, la forma en derramar la sangre, el significado de manchar de sangre los lóbulos derechos de las orejas de Aron y sus hijos.

NT: deberán cumplir cuanto Yavé ha mandado, durante siete días y cada día ofrecerás el novillo en sacrificio sobre el altar para expiación del pecado y lo ungirás y santificaras. El primer cordero será ofrecido por la mañana y el segundo entre dos luces. Allí me haré yo presente, dice Yavé, a los hijos de Israel y será consagrado por mi gloria y conocerán que soy su Dios, que les he sacado de las tierras de Egipto (Ex. 29.35-46).
          
CM: Una vez más Yavé hace recordar a su pueblo que es su Dios, al que deben honrar, y que les ha sacado del pueblo donde tantas calamidades pasaban. Para ello deben hacer todo esta serie de sacrificios adornados con detalles de extremado cuidado, así los corderos se ofrecerán con un décimo de harina de flor, amasado con un cuarto de aceite de oliva y una libación de un cuarto de vino.

Y así se establece y queda instituido para las generaciones futuras que deberán cumplir con estos ritos bajo la dirección del sumo pontífice, encarnado en la figura de Aron entonces y de sus descendientes en tiempos venideros.


Y todo ello para expiar el pecado cometido por nuestros primeros ancestros, de quienes no disponemos ya de memoria histórica, lo que no deja de ser pernicioso, que después de tantas generaciones estemos sufriendo por un pecado que no hemos cometido. Salvo que su objetivo no sea otro que mantener a la humanidad en el pecado, es decir en remordimiento y por tanto en la necesidad de ser perdonado y con ello de estar sometido a la voluntad de Dios y por tanto de sus representantes, sumos sacerdotes, contra su libre albedrío. 

martes, 14 de enero de 2014

EXODO: El tabernaculo

NT: Continua Yavé diciendo: “Harás un arca de madera de acacia, de dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho y codo y medio de alto. La cubrirás de oro puro, por dentro y por fuera y en torno de ella pondrás una moldura de oro” (Ex. 25.10-11).
También de oro recubrirán las barras para su  transporte, harán un propiciatorio también de oro, dos querubines de oro que pondrán sobre el arca y en ella encerraras el testimonio que te daré (Ex. 25.12-22).

CM (comentarios): Es una descripción detallada del arca, sus dimensiones, el recubrimiento, las molduras, las tapas, las angarillas, la forma de los querubines y todo hecho o recubierto de oro puro. Y todo para contener el testimonio que Yavé dará a su pueblo.

Si Yavé pretende que algo tan valioso como su testamento debe contenerse en un cofre de tan alto valor material es, quizás, porque no ha tenido en cuenta que objeto tan valioso por su contenido en oro pueda ser codiciado por quienes conozcan de su existencia para su enriquecimiento personal. Pero, conociendo a Yavé, no es de extrañar que sea una nueva trampa para poner de manifiesto la debilidad de su propia creación.

NT: Yavé encarga también hacer una mesa de acacia cubierta en oro, de dos codos de largo, un codo de ancho y un codo y medio de alto, con sus barras para el transporte, así como platos, copas y tazas para las libaciones (Ex. 25.23-30).

CM: Ya tenemos un arca para contener el testimonio de Yavé, unos querubines de adorno, una mesa y útiles para comensales, sin especificar la cuantía. La mesa tiene la misma altura que el arca pero algo mas reducida en anchura y longitud en medio codo. El codo es una medida de longitud empleada en la antigüedad que corresponde con la longitud del antebrazo humano y equivale aproximadamente y en números redondos a 50 centímetros, así pues tenemos una idea del tamaño en nuestras medidas actuales de los objetos encargados construir por Yavé a su pueblo.

Estas dimensiones no guardan la proporción áurea, en tal caso habría sido objeto de cabalas por parte de los oscurantistas y aficionados al ocultismo.

Pero no acaba aquí el encargo de Yavé, tan ansioso de hacer trabajar a su pueblo en tareas tan delicadas de orfebrería, tradición que se ha mantenido a lo largo de milenios en el pueblo judío.

NT: Harás un candelabro de oro puro, todo de oro puro, de oro batido, con su base, sus tallos, sus cálices, sus globos y sus lirios saliendo de él. Seis brazos saldrán de sus lados, tres cálices a modo de flores de almendro tendrán el primer brazo y así todos los demás y cuatro cálices llevaran el tallo a modo de flores de almendro, con sus globos y lirios. De cada dos brazos saldrá una flor, una sobra las dos inferiores, y otra sobre las dos siguientes y otra sobre las dos superiores. Todo en un solo cuerpo y todo en oro puro y batido. Las despabiladoras y la cazoleta donde se apaguen los pabilos serán de oro puro. Un talento de oro puro se empleara para hacer el candelabro con todos sus utensilios (Ex. 25.31-39).

CM: Parece que la intención de Yavé sea la de confundir a su pueblo con este galimatías. Es realmente preocupante esta insistencia de Yavé en la palabra oro, todo en oro, oro puro, oro batido, ¿obsesión o intencionalidad? Demasiada materialidad en una divinidad.

¿Como es posible que la mayor preocupación de Yavé sea la de ser adorado, contemplado, venerado y, además, con tal grado de lujos materiales, imposibles de conseguir salvo en sociedades opulentas, entregadas al lujo? Nos preguntamos que tipos de escritores dieron rienda suelta a tales desatinos.

NT: La morada la harás de diez cortinas, de hilo torzal de lino fino, teñido de púrpura violeta, escarlata y carmesí, entretejido y representando querubines en tejido plumario. Cada cortina tendrá veintiocho codos de largo y cuatro de ancho (Ex. 26.1-2).

CM: Yavé hace una descripción detallada de cómo debe hacerse el habitáculo o morada para honrarle. Determina también las dimensiones de los tablones en donde se supone que sujetaran las cortinas y tapices en número de once, así como sus bases de plata y la forma en que deberán ser atravesados, mediante barras de madera de acacia recubiertas de oro. Determina también el numero de lazos, de anillas y de garfios de oro para las cortinas y de bronce para los tapices (Ex. 26.1-30).

Se trata de una larguísima descripción de la que cabe sospechar que pudo suponer un quebradero de cabeza para Moisés y sus seguidores, no solo por tener que obtener la madera o confeccionar tantos elementos ornamentales y de manera tan minuciosa y con tanto teñido y recubrimiento en oro, sino por hacer corresponder tantas medidas y dar como resultado la obra que Yavé tenia en la cabeza, sin una mínima representación visual, aunque fuera en la arena del desierto.

NT: Haz un velo de linotozal… le colgaras de cuatro columnas de madera de acacia recubiertas de oro… (Ex. 26.31-35). Harás un altar de madera de acacia de cinco codos de largo y cinco de ancho y tres codos de alto. Harás un vaso para recoger las cenizas… harás un atrio para la morada… (Ex. 27.1-21).

CM: La verdad es que Yavé no dejo ningún cabo suelto, ni da ninguna libertad a Moisés y lo suyos para poner su impronta en tarea tan compleja y delicada. Yavé establece las medidas con exactitud pulcra, no deja de pormenorizar la forma, los materiales, las medidas, los pliegues de las cortinas o de los velos, incluso el número de clavos o corchetes que han de emplearse ni como han de ser revestidos.

Y todo esto no es sino para adorar al ingeniero y diseñador Yavé, protector de un pueblo al que hace vagar errante por el desierto, dilatando el tiempo de llegada a la tierra prometida, para probar la fe del pueblo israelita en su dios y para que éste pueda demostrar su propia grandeza.


No dice nada el libro como tomo nota Moisés y su gente de tanto detalle, cabria imaginar que habrían de hacer un plano general y otros cuantos de detalle para recoger los diferentes elementos de la construcción. No es difícil imaginar los quebraderos de cabeza de los constructores de la obra para encajar las medidas y evitar que se desajustaran, y de los de quienes tenían que preparar la componentes para la elaboración de los colores, de fabricar los tornillos, los corchetes, las herramientas, las telas, la madera y conseguir los metales en medio de un inhóspito desierto. 

miércoles, 8 de enero de 2014

EXODO: Amenazas y ofrendas

NT: El texto vuelve a recalcar la protección de Yavé sobre su pueblo, un ángel les guiara hasta llegar al lugar que le ha dispuesto (Ex. 23.20). Escucha la voz del ángel y acátala, porque no perdonara vuestras rebeliones y porque lleva mi nombre, así serré enemigo de tus enemigos y oprimiré a tus opresores (Ex.23.21-23). Anuncia Yavé: Mi temor te precederá y perturbaré a todos los pueblos a que llegues… y mandare ante ti tábanos, que podrán en fuga a jeveos, cananeos y jeteos (Ex. 23.27-28). Te doy por confines desde el mar Rojo hasta el mar de Palestina y desde el desierto hasta el río. Pondré en tus manos a los habitantes de esa tierra y los arrojaras de ante ti (Ex. 23.31).

CM (comentarios): Próxima ya a llegar a la tierra prometida, Yavé determina los limites de la tierra a conquistar, sus habitantes serán arrojados, obligados a emigrar a otros territorios para dar cabida a los israelitas, con la ayuda de Dios, quien previamente atemorizara a la población haciéndoles llegar una plaga de tábanos, insectos muy apreciados por Yavé, quien ya lo utilizo contra el pueblo egipcio. 

Han transcurrido 3,5 milenios desde la salida del pueblo de Israel de Egipto y hasta la década de los cuarenta del siglo XX (en 1948) no se declara el Estado de Israel, inicialmente circunscrito a un zona estrecha poblada por palestinos y ampliada posteriormente mediante sendas guerras de ocupación de los territorios circundantes hasta los actuales limites del Estado de Israel. No tenemos noticias de la participación de Yavé en estos últimos episodios del pueblo judío, dado que las llamadas sagradas escrituras, muertos sus autores, no tuvieron continuidad, salvo la parte escindida que corresponde a la llegada del hijo de Yavé en la figura corporal de Jesucristo.

Por consiguiente la voluntad divina se ha cumplido tras tres mil quinientos años, más o menos, a costa de crear un conflicto en la zona de dimensiones mundiales.

NT: Hace Yavé reunir a setenta de los ancianos para que le adoren desde lejos, pues solo Moisés puede acercarse a él. Escribía este cuanto Yavé le decía y a la mañana siguiente levante un altar con doce piedras, por las doce tribus de Israel. Tomando el libro de la Alianza se lo leyó al pueblo quien prometió  cumplir y obedecer cuanto Yavé les decía. Tomo la sangre de los animales sacrificados y la esparció. Bajo sus pies había como un pavimento de baldosas de zafiro, brillantes como el mismo  cielo (Ex. 24.1-10).

CM: Son los ritos religiosos cada vez mas frecuentes y con ello la ortodoxia religiosa impuesta por Yavé, deseoso de ser adorado y complacido. Consolida, al mismo tiempo, la acumulación de poder en una sola persona, Moisés, el único admitido para acercarse a Dios y hablar directamente con el, mientras que el resto de sacerdotes, los ancianos, permanecen en un segundo plano. Moisés es el encargado, como máximo representante, de poner en escritura las leyes dictadas por el creador y por consiguiente de interpretarla.

Recuerda, con la distancia del tiempo pasado, a la actual jerarquía de la Iglesia Católica, en la que la máxima representación divina se personifica en la figura del Papa, rodeado de una corte de cardenales, en su mayoría de avanzada edad, que le adulan, le cortejan y le siguen en magnificas ceremonias, llenas de todo lujo, ante una población distante y embelesada.

En las ceremonias cristianas se hace un holocausto en honor de Dios y se sacrifica a Cristo, cuyo cuerpo y sangre se come y se bebe virtualmente, evitándose de esta forma el sacrificio de seres vivos, tan inapropiado en una sociedad moderna como la nuestra.

NT: Yavé dice a Moisés, que suba al monte para recibir unas tablas en piedra que contiene la ley y los mandamientos que el mismo ha escrito (Ex. 24.12). Subió Moisés con su ministro Josué (Ex. 24.13).

CM: Todo cuanto Dios dice a Moisés lo escribe éste en el libro de la Alianza, sin embargo parece que el trabajo ha resultado inútil, puesto que el mismo Yavé ha escrito en piedra su ley y mandamientos, quizás no se fíe de que Moisés transmita fielmente sus instrucciones o que no las interprete suficientemente bien, lo que seria una contradicción puesto que ha puesto toda su confianza en Moisés. Más bien hemos de entender que se trata de fallos de record, cometidos por los escritores bíblicos que se dicen y se contradicen con sus escritos.

Es difícil seguir de manera fehaciente el ir y venir de Moisés a sus encuentros con Dios, pareciendo en ocasiones que se trata de la misma visita pero en versículos diferentes y rodeados de diferente escenografilla. Anteriormente Yavé dijo a Moisés que subiera con Arón, Nadab, Abiue y setenta ancianos, pero que solo se acerque Moisés, Sin embargo unos versículos mas tarde, Moisés sube a entrevistarse con Dios acompañado de Josue, como si este hubiese desbancado a Arón de acompañar a su hermano en todas las misiones divinas, para recibir los mandatos de Yavé en unas tablas de piedra.

NT: Subió Moisés a la montaña y la nube le cubrió durante seis días, al séptimo Yavé le llamo y subió a la montaña quedando allí cuarenta días y cuarenta noches (Ex. 24.15-18).

CM: No sabemos si durante esos seis días Moisés estuvo perdido en la nube o quedo subsumido en ella, sin saber bien como transcurrieron esos días, ni si su ministro Josue fue también absorbido. Por si fueran pocos estos días, Yavé le hace permanecer en la montaña por cuarenta días más, se supone que algo más arriba puesto que le hizo subir de nuevo.

No parece que Yavé se diera mucha prisa en llevar a su pueblo a la tierra prometida, antes le somete  a una serie de pruebas que el pueblo acepta, según la biblia, con infinita paciencia. No tenemos noticias de cómo podían vivir miles de personas en un hábitat tan inhóspito, al libro bíblico solo le interesa la relación de Dios con Moisés y con su pueblo a través de éste.

NT: Di a los hijos de Israel que me traigan ofrendas. Oro, plata y bronce, púrpura violeta y escarlata, lino fino y pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y pieles de tejon, madera de acacia, aceite para las lámparas, aromas para el óleo, piedras de ónice. Hazme un santuario y habitare en medio de ellos (Ex. 25.1-9).     

CM: Ya es capricho divino exigir a un pueblo errante, que lleva más de cuarenta años transitando por el desierto sufriendo calamidades, toda una serie de productos, que a saber de donde pueden obtener. Debemos suponer que gran parte de los objetos solicitados por Yavé para su santuario, proceden de las entregas que los egipcios hicieron de manera “generosa” a los judíos, a requerimiento de estos, antes de la partida, como los objetos de oro, plata o bronce.


La idea de trabajar la púrpura, el lino o las pieles y de fabricar el aceite bien pudiera ser un entretenimiento gratificante ante tanto aburrimiento, como la idea de construir un santuario para rendir culto al egocéntrico Yavé, necesitado, de manera obsesiva, del reconocimiento y adoración de su pueblo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

EXODO: Esclavitud, delitos de sangre y otros delitos

NT (texto): Yavé enumera una serie de leyes que deberán cumplir los israelitas, en relación con la vida y la muerte, el derecho de propiedad, el servilismo y los castigos a aplicar en cada caso (Ex. 21.1-37), (Ex.22.1-30) y (Ex.23.1-19).

CM (comentarios): Yavé se convierte en legislador, digamos que los escribas del Éxodo ponen por  escrito toda una serie de reglas y preceptos para organizar la sociedad hebrea bajo el mandato de Moisés. Dado la condición divina del libro, estas reglas vienen determinadas por la voluntad de Yavé, en nombre del cual Moisés ejerce su liderazgo, su autoridad le viene conferida de Dios y a el y solo a él debe rendir cuentas.

A nadie se le escapa, que si Yavé, se mostrara a los humanos en el siglo presente no dictaría leyes tan fuera de nuestro tiempo como las siguientes:

a)      En relación con la esclavitud, esta es aceptada y reglamentada de manera muy pormenorizada, diferenciando entre siervos hebreos (estos deberán ser liberados al séptimo año si el amo le dio mujer y de ésta tuvo hijos, aunque ni la mujer ni los hijos saldrán de la casa y si el siervo quiere quedarse para no abandonar a mujer e hijos lo hará de por vida y será marcado con un punzón) y extranjeros. Establece también el tratamiento a siervas repudiadas y a las vendidas por su padre (Ex. 21.1-11).

En suma, el ser humano puede ser una propiedad y por ello comprado y vendido.
La esclavitud ha existido desde que tenemos conocimiento de la historia. Las diferentes formas de esclavitud han tenido sus orígenes en la propia estructura social en clases por su condición de nacimiento, las conquistas por acciones bélicas, la captura de nativos africanos para las plantaciones agrícolas en Norteamérica, las derivadas de las colonizaciones y las mas recientes relacionadas como la trata de seres humanos para su explotación en trabajos sumergidos y clandestinos, incluidos los del sexo.

Aunque siguen existiendo formas de esclavitud en pleno siglo XXI, ninguna persona con un mínimo de moral estaría en consentir la utilización del ser humano como mercancía. Y con más razón, así debería ser para cualquier persona que se considere religiosa. Sin embargo no esta claro que este derecho del ser humano a ser libre, a decidir por si mismo, este arraigado en todas las culturas de nuestro tiempo, por muchos principios religiosos en que se sustente.

Por consiguiente, no podemos admitir que toda esta legislación, hoy impensable en las sociedades libres, pueda ser considerada universal y provinente de Dios. Así pues hemos de consentir en que lo escrito en la Biblia no puede ser la palabra de Dios, entonces no podemos considerarla como un texto sagrado o divino, sino fruto de la mentalidad de unos hombres, que en el tiempo en que la escribieron, la esclavitud estaba permitida, consentida y reglamentada.

b)      Respecto de los delitos de sangre o deshonra a los padres, el castigo es la pena de muerte: el que hiere mortalmente a otro será castigado con la muerte; el que hiere a su padre o a su madre, será muerto; el que maldijera a su padre o a su madre, será muerto. Igualmente el que robe un hombre, háyalo vendido o lo tenga en su poder, será muerto (Ex. 21.12-17).

La mayoría de los países han abolido la pena de muerte y aquellos en los que se aplica, se lleva a cabo en contadas excepciones. Ser partidario o no de la aplicación de la condena a muerte a una persona, por la comisión de un delito, es una actitud personal, dándose la circunstancia de que muchas personas no creyentes en el Dios de los judíos, de los musulmanes o de los cristianos, ni en ninguna otra divinidad, son contrarios a esta condena por razones de tipo moral, mientras que muchos creyentes son partidarios de su aplicación, por encima de cualquier tipo de razón moral o de simple clemencia hacia los reos y cuanto mayor es su integrismo religioso y su radicalismo, mas partidario son de su aplicación. En los Estados Unidos de Norteamérica se han dado multitud de casos de condenados a muerte con demasiadas sospechas de que fueron ejecutados siendo inocentes.

Sin embargo la Biblia establece la pena de muerte, incluso en casos en los que no hay delito de sangre, sino deshonra a los padres. Incluso va más lejos cuando estable que no se dejara con vida a la hechicera o que el reo de bestialidad será muerto o que el que ofrezca sacrificios a los dioses, fuera de Yavé, será exterminado (Ex. 22.17-19).

Condenar a muerte a la hechicera, en principio muestra una predisposición negativa contra la mujer, puesto que expresa claramente la femineidad del termino y en términos históricos un cierto desagradecimiento por cuento la hechicería y el chamanismo fueron, quizás, los primeros indicios de religiosidad en el ser humano, mezclado, eso si, con supuestas dosis de magia y estados catárticos.

En cualquier caso, nadie debería ser condenado a muerte por esta razón ni por ninguna otra, como ofrecer sacrificios a otros dioses ajenos a Yavé, debemos entender dioses falsos, puesto que Yavé no reconoce a mas Dios que el mismo. No queda claro, si esta condena debe o no hacerse extensiva a quienes no ofrecen sacrificios a ningún Dios, porque en tal caso, quien escribe estas líneas debería temer por su vida.

Esta consideración de estar con Yavé o contra él, aplicada al terreno de los mortales, tiene consecuencias perversas, porque puede dar pie al origen de dictaduras y tiranías, en las que como sabemos, no impera mas poder que el del déspota, el dictador, el tirano, seguido por una recua de secuaces que ejecutan sus ordenes, mientras que el resto no son sino juguetes atemorizados.

Si hacemos un intento de entender la mentalidad de la época en que fueron escritos estos textos, una vez más habremos de poner en cuestión dichos textos bíblicos como emanados de la voluntad de un supuesto Dios, que imparte una justicia de acuerdo con determinados momentos históricos, en contradicción con su naturaleza eterna y universal.

c)      Las riñas también son contempladas y castigadas con el mismo daño causado o superior, ya sea en personas animales o bienes; se aplicara el ojo por ojo y diente por diente (Ex. 21.18-36). De la misma forma se establecen penas para los delitos que atentan contra la propiedad y para los incumplimientos de los prestamos (Ex. 22.1-14).

De nuevo, hemos de decir que estos tipos de delitos cambian con los tiempos, con las culturas, con las mentalidades, con la aparición de nuevos entornos sociales y consiguientemente las penas también son diferentes, de forma que la divinidad supuesta a estas leyes caen por si misma.

d)     Hay todo un catalogo de leyes y condenas, de lo más dispares y pintorescas, para los tiempos actuales. Solo algunos ejemplos.

- Si uno seduce a una virgen no desposada y tiene con ella comercio carnal, pagara su dote y la tomara por mujer, si el padre rehúsa dársela pagara la dote que se acostumbra para las vírgenes (Ex. 22.15).

¿Qué sociedad aceptaría hoy en día tal precepto, obviando el pago de  dote por virgen? Bueno, hasta no hace mucho tiempo, la perdida de la virginidad era considerada una deshonra para la chica y para toda su familia, de forma que solo podía ser subsanada con el casamiento con el causante. Y también ocurre así en algunas naciones musulmanas, en las que la mujer no ha sido aún liberada del dominio que sobre ellas ejercen los varones (padres, hermanos y esposos). 

- Yavé impone el respeto hacia las viudas y sus hijos; si son dañados se encenderá su cólera y los causantes del mal serán destruidos por su espadas, sus esposas serán viudas y sus hijos huérfanos (Ex. 22.21-23).

De esta forma, Yavé, una vez más, hace pagar a inocentes por el delito de sus parientes, convirtiendo en viuda y huérfanos a la esposa e hijos de aquel que oso hacer daño a otra viuda.

- Si uno diera de palos a su siervo o sierva de una paliza de modo que muriese en sus manos, el amo será reo, pero si sobreviviere uno o dos días, no, pues hacienda suya era (Ex. 21.20).

Es decir, el derecho de propiedad sobre los siervos llega hasta la paliza a muerte, con la sola exclusión de que muera en el acto de la tremenda paliza, así pues, solo hay que evitar que muera en el momento, para evitar ser reo. En este caso no seria valida la condena a muerte, puesto que se trata de un humano inferior.

Es muy desagradable observar como ante los ojos de Dios, de este Dios bíblico, tan alabado por tantos, todos los humanos no seamos iguales. Esto seria una razón más que suficiente para denegar de este Dios despiadado, clasista y defensor de desigualdades.


lunes, 2 de diciembre de 2013

EXODO: Los primeros mandamientos

NT (textos): Honrar a los padres, no matar, no adulterar, no robar, no emitir falso testimonio, no desear nada de la casa del prójimo, ni su mujer, ni sus siervos, ni nada de cuanto le pertenece (Ex. 20.12-17). Pero los israelitas no querían oír la palabra de Dios por temor a morir y piden que Moisés les hable, a lo que este les dice que no teman, que Dios ha venido para probarles y que tengan presente ante sus ojos su temor y no pequen (Ex. 20.18-20).

CM (comentarios): Dios les hablaba en medio de la tormenta con una voz potente y los israelitas temblaban de temor, por lo que preferían que Yavé les hablara por boca de Moisés, como siempre lo había hecho. Pero esta vez Dios quería que le conocieran de verdad, que tuvieran constancia de su poder, de forma directa, para que le temieran realmente y huyeran del pecado.

Cuando en los templos de todas las religiones dicen que Dios es amor, deberían de aclararlo puesto que de la lectura de la Biblia lo que se deduce es que es temor, atributo que no niegan las religiones, entre otras cosas porque es su fundamento principal para tener a los corderos de Dios bien sujetos.

De nuevo se observa fallos en el guión, el discurso de Dios se ve interrumpido ante el temor de los israelitas; Moisés se ve obligado a dirigirse a su pueblo para apaciguarlo y después acercarse de nuevo a la nube para seguir escuchando a Dios, mientras el pueblo permanecía retirado tras el terreno marcado virtualmente. No es comprensible la forma en que el pueblo temeroso osa interrumpir el mensaje divino.

Lo que Yavé mando en estos párrafos es bastante natural, las propias leyes civiles lo contemplan y lo han contemplado desde los orígenes de la humanidad, sin embargo hay un mandamiento que choca bastante, aunque no por lo natural, sino por la contradicción con los propios textos bíblicos. Se trata de aquel que sostiene: no matar.

Porque la Biblia es contradictoria en el asunto de la muerte.  

No hay nada más “sagrado” como la vida de una persona, con independencia de las creencias religiosas. Pero la Biblia establece matices, como veremos mas adelante, cuando desarrolla el reglamento de este mandato. De hecho muchos creyentes musulmanes, judíos o cristianos, siguiendo a la misma Biblia son partidarios de la pena de muerte, de las guerras de dominación y de las guerras de religión. De hecho, en la antigüedad eran frecuentes los monjes soldados y actualmente muchos líderes religiosos inculcan el odio en sus fieles hacia lo que viene del exterior. El castigo con pena de muerte ha sido practicado durante siglos en nombre de la religión para quienes no han creído en las ideas religiosas, para quienes se han apartado de ellas o simplemente han discrepado en algún de sus dogmas.

En suma se ha matado en nombre de Dios y se continúa haciendo.

En el Génesis, a poco de comenzar, se da la muerte de Abel por parte de su hermano Caín. Solo hay, siempre según la Biblia, cuatro personas en el mundo y ya se produce el primer asesinato.

Mas tarde, estando descontento Yavé con los hombres, les envía un  diluvio en el que mueren miles o decenas de miles de personas inocentes.

Después Yavé destruye las ciudades de Sodoma y Gomorra con todos sus habitantes dentro.

Y como colofón las diez plagas de Egipto y la matanza de los primogénitos directamente por Dios.

Ante este tipo de actuaciones de Dios, ¿alguien se puede extrañar que en nombre de Dios algunos se arroguen el derecho de matar a sus semejantes? ¿Alguien puede extrañarse de las guerras de religión?

Por consiguiente cuando Yavé ordena no matar, se contradice con sus propias enseñanzas, también Moisés mato en su huida.

En todo caso, y dado que el asesinato es un acto condenado de forma natural, aceptemos que éste es el mayor “pecado” de los hombres y como tal debe ser condenado y quienes lo cometan deben ser sometidos a la acción de la justicia, de la humana, en ningún caso  de la divina.

NT: De nuevo, Yavé insiste en su idea inicial de que no hagan con él dioses de plata ni de oro. Me alzaras un altar de tierra, sobre el que me ofrecerás tus holocaustos. Si me alzas altares de piedra no la labraras, porque al levantar el cincel sobre la piedra la profanas  y no subirás por gradas a mi altar (Ex. 20.23-26).

CM: Parece que Dios esta obsesionado con la idea de que le honren, le ofrezcan sacrificios. Bueno, entendamos que en los días de la Pascua celebran la fiesta en su nombre y sacrifiquen animales en honor suyo. Esta dentro de las culturas de los pueblos hacer celebraciones religiosa o no y sacrificar animales para el banquete.

Pero deja bien claro que no quiere lujo en las honras, que el altar sea de tierra o de piedra sin labrar. Muchos interpretaran algo así como llevar el altar en el interior de cada uno.

Pero si te acercas a una Iglesia cristiana, el altar, que es la parte mas importante de la misma puesto que en ella es donde se honra a Dios, no solo no es de tierra o de piedra sin labrar, sino que esta lleno de adornos de plata y oro. Y no solo hay un altar, sino varios menores que compiten entre si en lujo y esplendor. Por no hablar de la cantidad de objetos de oro y plata maciza, cálices, copones, candelabros, multitud de joyas en las vestimentas de las imágenes y tesoros expuestos en vitrinas como museo visitable por el público.

En cuanto a la altura hemos de concluir en que la mayoría están algo elevados respecto del suelo, siendo obligado subir unos escalones hasta llegar a él. Lo que puede considerarse como una pequeña licencia a favor de los creyentes, con objeto de que puedan ver el desarrollo de los ritos sin necesidad de empinarse. De igual modo que las misas al aire libre, a las que acuden multitud de fieles, se celebran sobre una plataforma de algunos metros sobre el suelo para que el sumo pontífice se dirija al pueblo y estos puedan contemplarle de pies a cabeza.

Nada que ver con lo que los textos bíblicos establecen, que a tenor de sus seguidores es la palabra de Dios.


martes, 19 de noviembre de 2013

EXODO: En el desierto de Sinaí (II)

NT: De vuelta Moisés a la montaña, es cuando Yavé establece los mandamientos que han de cumplir. No tendrás otro Dios que a mí. No harás esculturas ni imagen alguna de lo que hay en el cielo, en la tierra, ni en las aguas. No te postraras ante ellas porque yo soy tu Dios, un Dios celoso que castiga en los hijos las iniquidades de los padres hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian y hago misericordia de los que me aman hasta mil generaciones. No dejare sin castigo a quien tome mi nombre en falso. El séptimo día descansaras y lo consagraras a Dios (Ex. 20-1-11).

CM (comentario): Esos son los mandamientos dedicados al mismo Dios. En principio no hay otro Dios que Yavé, el creador, lo que parece lógico, puesto que si es cierto que el creo todo el universo, el cielo, las estrellas, la tierra y los seres vivientes e inanimados y además lo hizo sin ayuda de ningún otro Dios, seria absurdo creer en otro Dios diferente, que seria además falso.

En esa misma lógica parece razonable que a un ser tan poderoso, que nos ha dado la vida, le honremos en exclusiva y que le adoremos sin imágenes, puesto que él no tiene imagen real, no se sabe muy bien que es, pero desde luego no tiene apariencia humana, ni de ningún otro animal, ni siquiera de objetos presentes en la naturaleza. Y por supuesto no seria lógico que se adorasen a figuras o imágenes de lo existente, como el sol, el trueno o la madre tierra.

Sin embargo estos preceptos son incumplidos de manera continuada por parte de los cristianos, que empiezan representando a Dios como un señor entrado en años, con una cierta envergadura física y una barba blanca extensa y bien poblada. En ocasiones se sitúa en un triangulo, rodeado de rayos de sol o envuelto en una nube.

Y para contrarrestar la creencia en un solo Dios después de tanta cultura pagana y politeísta, los cristianos crean la figura del hijo de Dios y del Espíritu Santo, una trilogía que no hay dios que la entienda, pero que es algo verdadero bajo la amenaza del fuego eterno. Y además se inventan toda una iconografía de vírgenes, de santos y del mismo Jesucristo en múltiples escenas: predicando a sus apóstoles, haciendo milagros, en la última cena antes de morir, en la cruz o ascendiendo a los cielos. Justo lo contrario que dice Dios en este texto bíblico que estamos comentando.

Por consiguiente los cristianos ignoran la Biblia y no temen el castigo de Dios. Aunque quizás entiendan los cristianos que Yavé solo se refiere, en cuanto a castigo, a aquellos que odian a Dios, a cuyos hijos castigara, aunque no dice como, hasta la cuarta generación. Parece bastante cruel que los hijos tengan que sufrir castigo por la descreencia de sus padres, pero a Dios esto le parece natural, de la misma forma que lo es que también los descendientes del pueblo de Amelec, sufrirán el enfrentamiento que tuvieron con los hebreos.

Por el contrario, Yavé será misericordioso hasta mil generaciones de los que le aman. No sabemos como debemos interpretar esto, pero cabria pensar que es algo así como con las indulgencias, que tienes parte del cielo ganado, en este caso no por dinero, sino porque tus padres fueron ejemplares con Dios, con lo que siempre te puedes tomar ciertas licencias en tu comportamiento humano. Claro que no tenemos manera de comprobar si nuestros padres amaron a Dios, según el criterio de éste último y mucho menos saber como actuaron los bisabuelos de nuestros bisabuelos, por quedarnos aquí.

En todo caso, el mandato divino de prohibir las estatuas y las imágenes es bien claro, como también lo es que los cristianos incumplen este primer mandamiento. así que las Iglesias cristianas toman de la Biblia aquello que más les conviene, poniendo consiguientemente en cuestión todo lo allí escrito.


Y a imagen de lo que hizo Dios al crear el mundo en seis días, estos serán los días de trabajo y el séptimo se destinara al descanso. En esto estuvo acertado, ningún sindicato lo hubiera logrado tan fácilmente. Sin embargo tampoco los cristianos han cumplido con este mandamiento al consentir que los esclavos, que también podían ser creyentes e hijos de Dios, trabajaran sin descanso en todo momento.

jueves, 7 de noviembre de 2013

EXODO: En el desierto de Sinaí (I)

 NT: Tres meses tardaron en llegar al desierto de Sinaí, desde la salida de Egipto. Acamparon frente a la montaña y en lo alto Yavé comunico a Moisés, tras recordarle lo que había hecho a Egipto y como les había traído hasta allí, que si guardan su voz y su alianza “seréis mi propiedad entre todos los pueblos, porque mía es la tierra, pero vosotros seréis para mi un reino de sacerdotes y una nación santa. Decid esto a los hijos de Israel” (Ex. 19.1-6).

CM (Comentario): Es insistente el interés de los escritores en destacar la predilección de Dios sobre el pueblo hebreo, la desconsideración hacia el resto de pueblos y en recordar el mal causado a los egipcios para beneficiar a los israelitas. Ante tanto desprecio hacia lo que no es el pueblo elegido ¿Cómo es posible que las religiones monoteístas no judías acepten el Antiguo Testamento como libro sagrado y base de su esquema religioso, de su doctrina? ¿Cómo pueden aceptar que este Dios es su Dios, si él mismo manifiesta ser el Dios de los judíos, es su pueblo, dando entender por consiguiente que el resto de pueblos no son su pueblo? ¿O es que todos los cristianos y musulmanes se consideraran herederos de aquel pueblo hebreo que salio de Egipto en busca de una tierra prometida?

Nunca hasta ahora había manifestado Yavé ser el propietario de su pueblo, aunque su comportamiento hacia él no eran sino manifestación de esa propiedad. Este sentimiento de propiedad, de hacer lo que se le antojo por ser suyo es realmente duro y prueba de una nula generosidad por parte de Dios. Él crea al hombre y todo lo existente, pero no le da libertad de actuar sino que lo creado le pertenece, inerme o vivo, esta sometido a su vigilancia y mandato.

El hombre es esclavo de Dios. Podríamos hacer un paralelismo en nuestras familias, mis hijos son míos, me pertenecen, son de mi propiedad, como los son la casa en la que habito y mis enseres, me obedecerán y yo determinare sus vidas, serán esclavos de mi voluntad, como sus hijos lo serán a su vez de ellos. De hecho ¿no ha ocurrido así y ocurre aún en algunas sociedades? ¿Se trata de una herencia bíblica?

NT: El pueblo entero contesto, al conocer las palabras de Yavé, que harían todo cuanto éste diga (Ex. 19.8). Yavé decide entonces bajar en una espesa nube y hablar a Moisés en la montaña del Sinaí delante de todo el pueblo, para que tengan fe en éste. Pero el pueblo no debe traspasar una determinada línea, porque en tal caso morirán y durante los tres días previos nadie tocara mujer (Ex. 19.9-15).

CM: Como podemos comprobar, Yavé siempre esta imponiendo condiciones, en esta ocasión se va a dar a conocer a su pueblo, se va a presentar por primera vez en persona, si se pude llamar a si. Hasta ahora las manifestaciones habían sido de forma indirecta, bien a través de Moisés, que se vía obligado a hacer algún milagro para que le creyeran o en forma de desastre natural. A ver si tras esta aparición el pueblo deja de dudar de Moisés y le facilita su tarea de llevarles a la tierra prometida.  

El mandato que impone Yavé es que no se acerquen más de la cuenta al lugar elegido para su presentación pública. Entendemos que se trata de una raya imaginaria al pie de la montaña, lo que no deja de ser un peligro ante una posible avalancha de tanta gente enfervorizada por ver a Dios directamente. En los tiempos actuales existen vayas de protección cuando algún líder espiritual, político o mediático aparece en publico y en todo caso se establece un cordón policial que impide cualquier intento de aproximación al personaje con el animo de tocarle o fotografiarle.

En el fondo tiene su lógica el interés en establecer una línea divisoria, aunque no lo es tanto la amenaza con la muerte si esta se rebasa. Imaginemos algún acontecimiento extraordinario, en los que se congrega una multitud, como la visita del Papa católico a una gran ciudad o la peregrinación musulmana a La Meca y que un cordón virtual eléctrico provocase la muerte de quienes intenten traspasarlo, seria una barbaridad, sin embargo al estar en la Biblia se da por bueno.

La otra condición es que nadie toque mujer, es decir continencia sexual durante tres días. Es difícil pensar que tal precepto lo cumpla el cien por cien de los israelitas allí destacados, bien por resistir su propia tentación o la de su esposa. Y finalmente ¿Cómo saber quien ha cumplido o no con  el mandato? Pero esto es cosa menor, Dios es omnisciente y conoce perfectamente, no solo lo que ha hecho cada uno sino que puede adivinar su pensamiento y por tanto si se ha visto tentado.

NT: Al tercer día hubo truenos y relámpagos, una densa nube sobre la montaña y fuerte sonido de trompeta (Ex. 19.16). Todo el Sinaí humeaba, pues Yavé había descendido en medio del fuego y subía el humo y todo el pueblo temblaba. El sonido de la trompeta se hacia cada vez más fuerte, Moisés hablaba y Yavé le respondía mediante el trueno. Descendió Yavé a la montaña y llamo a Moisés, le hizo subir y le dijo que bajase para prohibirles a los congregados que traspasen el termino marcado para acercarse a Yavé y ver, no sea que perezcan (Ex. 19.18-21).   

CM: Todo un espectáculo, una magistral puesta en escena, truenos y relámpagos, el cielo se oscurece y se ilumina en un estruendo sonoro que hace temblar la tierra, los rayos son tan fuertes y numerosos que provocan llamaradas de intenso color rojo entre las nubes y entremedio un trepidar de trompetas con un sonido cada vez mas intenso compitiendo en sonoridad con los truenos, una mezcla de elementos naturales y artificiales y en el centro del escenario el mismo Yavé envuelto en una nube espesa, ahora visible ahora invisible según la frecuencia de las descargas eléctricas.


Sin embargo tan bello espectáculo adolece de un buen guión, porque en el momento de mayor esplendor, el protagonista principal de la parte terrenal, Moisés, después de subir a la montaña ha de volver a bajar para decirle al pueblo la tontería de no traspasar la raya, cuando ya habían sido advertidos con anterioridad. Así que Yavé se queda solo en su nube esperando a que vuelva Moisés y poder continuar con la escena.