sábado, 15 de octubre de 2016

DEUTERONOMIO: La mentira como hilo conductor de la humanidad

NT (texto bíblico): Por no haber servido a Yavé, habrás de servir en hambre, en sed, en desnudez …El pondrá sobre tu cuello un yugo de hierro hasta que te destruya, hará venir contra ti una nación que vuela como el águila, gente de aspecto feroz que no tiene miramiento con el anciano ni perdona al niño, que devorará las crías de tus ganados y el fruto de tu suelo, hasta hacerte perecer … Tanta será la angustia y el hambre que comerás el fruto de tus entrañas, la carne de tus hijos e hijas… (DEU. 28.47-57).
  
CM (comentarios): No termina ahí el relato, continua aludiendo a los parientes vigilantes de que la carne de sus hijos no vayan a boca de sus parientes, así como a los hijos que acaban de nacer. Se trata de un relato vomitivo, difícil de digerir por una mente no perversa, escrito por autores amorales que cualquiera de las tres religiones, que tienen al Antiguo Testamento como pilar en los que sostener sus creencias, deberían haber proscrito desde los orígenes, eliminado por ignominia al ser humano. Aunque ciertamente, no son los únicos pasajes que deberían hacer sido eliminados por la misma razón. La perversidad que supone condenar al hambre por inclumpir los preceptos divinos, hasta el punto de asesinar a sus propios hijos para comérselo y evitar con ello la muerte por inanición es contrario a la propia condición humana, que muy al contrario procura por todos los medios el mantenimiento de la vida de sus hijos dando la suya en su beneficio si es preciso. Amenaza y miedo a la condena eterna y seguir los preceptos de Yavé son la garantía de la gloria celestial, falsedad extrema, pues el ser humano disfrutará y gozara de los placeres terrenales o sufrirá las consecuencias del hambre y perecerá de enfermedad o de inanición, no en función del cumplimiento o no del mandato divino, sino de su condición económica, del lugar y casa de nacimiento y de la buena o mala fortuna que la vida le haya deparado, bien es cierto que también de las decisiones adoptadas en el transcurso de su existencia, todas ellas ajenas al dios malvado de la Biblia, que por fortuna deja de serlo desde el momento en que no existe. La ausencia de rebeldía por parte de los creyentes ante estos textos tan aberrantes supone un acto de cobardía.  

NT: Si no cuidas de poner por obra las palabras de Yavé, escritas en este libro, vendrá sobre ti y sobre tu descendencia toda clase de enfermedades y azotes. Yavé se gozara sobre vosotros arruinándoos y destruyéndoos. Yavé os dispersara por otros pueblos y allí servirás a otros dioses, y no tendrás seguridad, día y noche estarás temeroso (DEU. 28.58-69).

CM: Yavé tiene siempre mucho cuidado de recordar que su maldición sobre los progenitores son hereditarias, los hijos y los hijos de los hijos sufrirán igualmente las persecuciones y las mismas miserias que sus padres. Estos pasajes parecen ser premonitorios, la historia de la humanidad esta llena de grupos de personas que se han visto obligadas a huir como consecuencia de las persecuciones religiosas; lo que no deja de tener su carga de ironía es que el exilio por cuestiones religiosas se ha producido principalmente entre quienes profesan religiones que se fundamentan en los textos que estamos enjuiciando, judíos, musulmanes y cristianos y entre las sectas, ramas o tendencias entre ellas, católicos y protestantes, chiítas y sunnitas. En los tiempos actuales miles de asiáticos (sirios, iraquíes y de otros países colindantes) y africanos (nigerianos y otros próximos) huyen de sus países de orígenes ante el avance del islamismo radical y terrorista. Estas personas sufren el destierro, no tienen seguridad ni de día ni de noche, pasan hambre y sed, muchos mueren, pero no se comerán a sus hijos, no son tan perversos como su dios, cualquiera que éste sea. Porque la propia Biblia reconoce la existencia de otros dioses, falsos por supuesto.

NT: … Pero Yavé no os ha dado todavía un corazón que entienda, ojos que vean y oídos que escuchen… (DEU. 29.1-28).    
 
CM: En un largo texto Yavé recuerda a su pueblo los cuarenta años pasados desde la salida de Egipto, las penurias, los castigos impuestos ante la desobediencia y recuerda que seguirá siendo inflexible con los desviados, su cólera y su maldición caerá sobre ellos y sus descendientes. Recuerda las plagas de Egipto, la destrucción de Sodoma y Gomorra y con ello su poder destructivo y las consecuencias de incumplir la alianza que él estableció (impuso) con su pueblo.

En medio de tanto bombo se cuela la frase de arriba (NT) cuyo significado es interpretable. Entonces cuando se le de capacidad de entendimiento, de saber ver y oír, quizás se revuelva contra él; mientras se mantiene en la ignorancia será sumiso, temeroso y estará dispuesto a acatar cuanto se le ordene con tal de evitar las amenazas que pesan sobre su cabeza. Cuando el humano entienda que todo es falso, que la mentira ha sido el hilo conductor de la humanidad en los milenios pasados, que la vida acaba con la muerte, perderá el miedo, sabrá que no esta amenazado y se liberara del secuestro de la religión y de sus dioses.   

sábado, 8 de octubre de 2016

DEUTERONOMIO: La mente perversa del creador

NT (texto bíblico): Yavé mandará contra ti la maldición, la turbación y la amenaza, en todo cuanto emprendas, hasta que seas destruido y perezcas bien pronto, por la perversidad de tus obras, con que te apartastes de mí. Yavé hará que se te pegue la mortandad, hasta consumirte sobre la tierra en que vas a entrar para poseerla. Yavé te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación, de ardor, de sequía, de quemadura y de podredumbre, que te perseguirán hasta destruirte. Yavé mandara sobre tu tierra, en vez de lluvia, polvo y arena, hasta que perezcas. Yavé hará que seas derrotado por tus enemigos,… tu cuerpo será pasto de todas las aves del cielo. Yavé te herirá con ulceras, con almorranas con sarna, con tiña, de que no curaras. Yavé te herirá de locura, de ceguera y de delirio. No tendrá éxito ninguno de tus proyectos y te veras siempre oprimido y despojado, sin que nadie te socorra. Tomaras una mujer y otro la gozara, construirás una casa y otro la habitara. Tu buey será degollado ante tus ojos y no lo comerás tú; tus hijos e hijas serán presa de otro pueblo. Yavé te herirá en tus rodillas y tus muslos de ulcera maligna. Echaras en tu campo mucha simiente y cosecharas poco,… Engendraras hijos e hijas pero no serán para ti porque serán llevados cautivos. Tus campos lo roerá la langosta… (DEU. 28.20-46).

CM (comentarios): Largísimo relato que no termina ahí, sino que continua desgranando mas y mas miserias que destina Yavé a quienes se aparten del camino, del modo de conducta que él ha establecido, que tengan la osadía de no servirle, como le gusta destacar. Pocos seres humanos son tan malvados para desear a sus semejantes tan terribles males por las circunstancias que fueren, por muchos males que les hubiera provocado. Desear a los demás la penuria, la miseria, la esclavitud de sus hijos, la pobreza, vivir sin hogar, la lucha destinada al fracaso, ha de ser la mayor perversidad en la mente de un indeseable, pero pensar que en sus manos pudiera estar la realización de sus deseos y ejecutarlo lo convierte en el ser mas deleznable posible de imaginar. Yavé tiene el deseo y el poder de hacer todo aquello que dice, y lo lleva a cabo, lo que lo convierte en ese ser despreciable que ningún texto bíblico oculta, pues en todo momento los llamados textos sagrados ponen de manifiesto, y sin paliativos, la naturaleza maligna del creador. Desde el mismo momento de la creación del primer ser humano, relato absurdo por ilógico e insostenible, son sometidos a una prueba con el único interés de ser castigado de manera indeleble y trasmitido a toda la humanidad, <habrase visto mayor perversidad>, y de ser  expulsado de ese supuesto paraíso terrenal, para continuar permitiendo el primer asesinato y desterrar a uno de los hijos por matar a su hermano, cuando solo habitaban cuatro personas en el mundo recién creado, otro absurdo, sin que el todopoderoso Yavé pudiera evitar tal matanza, o quizás estaba en la lógica de sus perversidad consentirlo. Y así continuamos con el famoso diluvio que envió premeditadamente acabando de esta forma con toda la humanidad existente salvo la familia privilegiada del centenario Noe, la destrucción de Sodoma y Gomorra, las plagas de Egipto o la usurpación de territorios por donde pasaban las tropas de Israel guiadas por la espada virtual de Yavé.

No es de extrañar que la historia de la humanidad esté llena de castigos por parte de los líderes religiosos en defensa de los principios religiosos y como escarmiento para el cumplimiento de los preceptos dictados por escritores anónimos en tiempos desconocidos. Hasta nuestros días, en un mundo globalizado, no localista, llega el terror dimanado de las religiones, miles de personas siguen huyendo del terror impuesto por grupos religiosos que ejercen la justicia a su antojo, condenando en el acto en pos de sus objetivos teístas.


¿Cómo es posible creer en un ser tan ignominioso, tan malvado y vil, tan perverso? ¡Quizás muchos creyentes desconozcan las intenciones de su dios!